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El IRA apoya el acuerdo de paz para Irlanda del Norte, pero se niega a entregar las armas

El Sinn Fein parece encaminado a aceptar el Acuerdo de Stormont en el congreso extraordinario previsto para el 10 de mayo tras el apoyo brindado ayer por su rama militar, el Ejército Republicano Irlandés (IRA), a su actual estrategia de paz. Sin embargo, en su primer comunicado sobre el documento político firmado en Belfast el pasado Viernes Santo, la dirección del IRA asegura que no entregará sus armas. El Gobierno británico recordó, por su parte, que el acuerdo de paz es un «paquete» que se debe aceptar en su totalidad, incluido el desarme de los grupos paramilitares.

El IRA volcó ayer su apoyo a la estrategia de paz de su rama política y expresó públicamente su deseo de que «todos los republicanos» participen en el proyecto político de «una forma constructiva y positiva». En su primera intervención desde la firma del Acuerdo de Stormont, el IRA reafirma su objetivo de unidad nacional en toda la isla de Irlanda, pero califica el documento político como «un desarrollo significativo». La organización armada reitera también su compromiso por «estimular la búsqueda de la paz y la justicia». Este compromiso equivale en términos prácticos al mantenimiento de la tregua que el IRA restauró en julio de 1997. Sin embargo, el comunicado no proclama el fin de la guerra republicana y asegura tajantemente: «El IRA no se desarmará. Este tema es una cuestión que atañe sólo al IRA, y sobre la que nosotros decidiremos y nos pronunciaremos». La negativa republicana a entregar las armas provocó fuertes reacciones en el sector unionista norirlandés y, principalmente, del Partido Demócratico Unionista que encabeza la campaña por el no en el referéndum sobre el Acuerdo de Stormont convocado a ambos lados de la frontera irlandesa el próximo 22 de mayo. «Es una señal de que, si no consigue sus objetivos, (el IRA) tiene los medios y el potencial de seguir matando», aseguró Ian Paisley, hijo del clérigo protestante y líder del partido del mismo nombre.

Comisión de desarme

Como recordó ayer Mo Mowlam, ministra británica para Irlanda del Norte, el acuerdo de paz establece que la «resolución de la cuestión de la entrega(de armas) es una parte indispensable de la negociación». «La entrega es parte esencial del paquete y el paquete se debe aceptar en su totalidad», advirtió ayer Mowlam en un encuentro con la prensa extranjera en Londres. La estructura para facilitar el desarme está ya en pie y preparada para empezar a funcionar desde sendos «centros operacionales» en Dublín y Belfast. La comisión independiente de desarme, que preside el general canadiense John de Chastelein, ha diseñado una fórmula por la que los paramilitares no entregarán directamente sus armas a las fuerzas de seguridad, sino que darán a conocer su ubicación al personal de la comisión. «Mi intención es conseguir la entrega y la destrucción del arsenal de una forma que no implique rendición», explicó recientemente el general De Chastelein. El Gobierno británico laborista ya superó el pasado julio el obstáculo de la entrega de las armas, que impedía la participación del Sinn Fein en las negociaciones políticas. Y parece dispuesto a salvarlo una vez más. El primer ministro, Tony Blair, habló ayer de «abandonar la violencia» como condicionante para participar en la futura Asamblea de Belfast. «Llegaremos a que se sienten juntos», dijo a su vez Mowlan en referncia a los unionistas y los republicanos, «será lento, difícil, pero legaremos». Por su parte, el principal líder unionista, David Trimble, se limitó a pedir garantías de que «el Sinn Fein-IRA no podrá beneficiarse de partes del acuerdo, como la liberación de los presos, sin haber aceptado las obligaciones que conllevan una paz genuina y la entrega de las armas». Incluyendo el decomiso de armas en el «paquete» del armazón político se asegura que todos sus firmantes se «llevan algo a casa y todos ganan», según la metáfora que utilizó ayer Mowlam. El Sinn Fein consigue que marche en paralelo con la «desmilitarización» total del Ulster y la excarcelación de sus presos. Para los unionistas, en cambio, el entrega del arsenal republicano sigue siendo la excusa perfecta para poder bloquear en el futuro la entrada del Sinn Fein en un Gobierno autónomo de coalición en el Ulster.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de mayo de 1998

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