Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aplazada la decisión sobre las cartas del vicepresidente

La falta de acuerdo entre los miembros de la Mesa del Congreso hizo que ayer quedara aplazada la decisión sobre si se remiten o no a la Cámara, tal y como ha solicitado el Grupo Parlamentario Socialista, las cartas que el vicepresidente primero, Francisco Álvarez Cascos, pudo haber cruzado con el ex policía José Amedo, o sus abogados, para determinar si hubo alguna promesa de indulto por su parte. El representante de los socialistas, Joan Marcet, apoyado por Pedro Antonio Ríos, de Izquierda Unida, defendió la petición basándose en que se refiere a una correspondencia oficial.

Pese a los votos en contra de Enrique Fernández Miranda, del PP, y Joxé Joan González de Txabarri, del PNV, la votación no pudo salir del empate ante la ausencia por enfermedad de Josep López de Lerma, de CiU.

Fernández Miranda había argumentado que, de aceptarse la iniciativa, podría vulnerarse el artículo 18 de la Constitución, por el cual "se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial".

Tampoco prosperó la alternativa del presidente del Congreso, Federico Trillo, de incluir a la petición socialista la "coletilla" de salvaguardar la correspondencia privada.

En esta ocasión fueron los representantes del PSOE e IU quienes se negaron a aceptar que se admitiera a trámite al considerar que se trataba de una cláusula innecesaria porque la petición no hace referencia a correspondencia privada alguna, sino a la mantenida por Álvarez Cascos en su calidad de vicepresidente primero del Gobierno.

Al no obtener ninguna de las propuestas la mayoría necesaria para salir adelante, la Mesa del Congreso decidió aparcar el asunto y volver a debatirlo en una próxima reunión con el fin de intentar llegar a un acuerdo que satisfaga a todas las partes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de abril de 1998