Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Parisotto busca el arte de la lencería

El fotógrafo italiano muestra su trabajo en Madrid y Valencia

Las imágenes del fotógrafo italiano Marino Parisotto contenidas en el libro Senso tienen múltiples usos, muy en línea con las campañas publicitarias de lencería que vienen realizando las firmas punteras, en este caso La Perla. Nada tienen que ver con las que realizó David Hamilton en los setenta en tonos pastel impresionista con alumnas de bachillerato tomadas como modelos para una famosa firma de corsetería. Las 33 imágenes se exponen ahora en la FNAC, de Madrid (hasta el 10 de mayo); después, en Valencia (desde el 10 de junio).

Esta muestra forma parte de un proyecto más amplio de Senso, traducido en un lujoso libro producido por La Perla, además de una exposición itinerante con vocación internacional.Las imágenes de Parisotto tampoco guardan relación con las recientemente presentadas por la competencia, la famosa firma americana Victoria's Secret, cuyo célebre catálogo ha batido la marca de 240 millones de ejemplares anuales, en el que figuran grandes tops captadas por célebres fotógrafos de la especialidad, como Herb Ritts o Patrick Demarchelier, entre otros. El género es tan antiguo como el medio mismo.

Las fotos de Marino Parisotto (1963) para La Perla son más sofisticadas que aquellas, más densas, y en un blanco y negro aparentemente retocado al carboncillo. Como referente general para su ubicación estética nos pueden servir, a grandes rasgos, las contenidas en los álbumes de Helmut Newton hechas para estos fines; los reclamos de ambos participan, en última instancia, de una idéntica funcionalidad: la difusión publicitaria de estas prendas con la intencionalidad de matizarlas con un cierto aura culta, al que ayuda el frío neoclasicismo de los escenarios arquitectónicos y un forzado hieratismo de las poses.

Instantáneas de modelos

Algunas de las tomas originales realizadas fueron rechazadas por esta firma al considerarlas demasiado ácidas (excesivamente sulfurosas, según la revista Photo, edición francesa, que mostraba algunas de ellas en su pasado número de diciembre). Tal es el caso de unas instantáneas de las modelos Inga Savitch, nacida en Estonia, representada por las agencias Ever (París) y Eye (Milán); Jacqueline King, de la agencia Ricardo's Gay, o la de Minna (agencia Ford). Unas fotos aparentemente normales en este tipo de edición y no más agresivas que otras incluidas en la colección.Lo cierto es que cuando estas tomas se sacan de contexto, como en la reproducción de la citada revista, desvirtúan la intencionalidad estética y mercantil de sus productores, que globalmente las justifican insertas en un ámbito "inspirado en la tradición de la sastrería italiana, realizada con los encajes procedentes de los telares Leavers de Calais". Se trata de registros de los que "se consideran muy satisfechos para esta nueva campaña porque ella se corresponde con la filosofía de La Perla y sus valores de lenguaje", según expresó al respecto Alberto Masotti, presidente de esta firma de lencería.

Sin embargo, el aditamento de los parámetros 90-61-91, junto al 1,80 metros de estatura de Inga Savitch, o el 85-63-90 y el 1,77 metros de la modelo Minna, expresados a pie de foto en las páginas de Photo, en otra sociedad menos tolerante han sido suficiente para que en más de una ocasión se destapara la caja de los truenos feministas frente a ellas. De esta materia sabe la historia de la fotografía en la última década, y más concretamente, recientes exhibiciones de Newton, cuya alargada sombra planea sobre esta muestra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de abril de 1998