La cumbre audiovisual europea exige gestión transparente a las TV públicas

El déficit comercial entre UE y EE UU supera el billón de pesetas

La Conferencia Audiovisual Europea, que ha reunido desde el lunes en Birmingham a políticos y a cerca de 400 profesionales del sector, recomendó en su sesión final de ayer la necesidad de adoptar una clara distinción legislativa entre contenidos y los sistemas técnicos por los que se emiten éstos y un mayor compromiso financiero para promover la competitividad y combatir el déficit comercial con Estados Unidos, que actualmente supera los 7.000 millones de dólares (más de un billón de pesetas). La conferencia exigió también una gestión transparente a las cadenas públicas para que exista verdadero juego limpio entre los operadores.

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Los portavoces políticos europeos aceptan que la tecnología digital será "la fuerza dominante" en el futuro y reconocieron la necesidad de reforzar el diálogo con los industriales del sector audiovisual. A este fin, el comisario europeo Marcelino Oreja recomendará al resto de sus colegas la creación de un "organismo consultivo semipermanente", que permitirá canalizar hasta la Comisión las opiniones de los operadores.Las recomendaciones en el terreno legislativo, fijadas en la conferencia, tomaron nota de algunas palabras escuchadas el lunes, como las quejas formuladas por el magnate Rupert Murdoch contra la competencia de las cadenas públicas o las sugerencias de Pierre Lescure, presidente de Canal + Francia, para que la futura normativa se ligue a los "contenidos, no al contenedor". El comunicado final admite que existan dos códigos, uno sobre los contenidos televisivos y otro sobre los sistemas técnicos de radiodifusión.

La convivencia entre operadores privados y públicos se deja a la iniciativa de cada socio europeo, pero, advirtió Oreja, la Comisión Europea velará por el mantenimiento de una serie de principios que garanticen el "juego limpio" de todos los participantes. "Esto implica", señaló, "una definición clara de las actividades de los entes públicos y un alto nivel de transparencia" en su gestión.

El presidente de TV Corporation y portavoz del grupo de trabajo en materia legislativa, el británico Richard Dunn, admitió que "no es razonable" prohibir la entrada en la era digital de las televisiones estatales -"sería su sentencia de muerte", afirmó- pero insistió en que éstas deben diferenciar "plenamente entre sus servicios públicos y sus iniciativas comerciales".

Todos los asistentes reconocieron que la industria audiovisual necesita más recursos financieros para potenciar la producción local y hacer frente al déficit comercial que en esta materia sufre Europa respecto a Estados Unidos, déficit que crece cada año. Sin embargo, no se escucharon ayer iniciativas concretas para ampliar la actual ayuda, incluida en el programa Media II, que se limita al 0,06% del presupuesto global de la UE -62 millones de ecus al año- una cantidad ridícula comparada con la destinada a otros sectores.

Más relevante parece la propuesta de sustituir los actuales porcentajes de emisión de contenidos europeos, recogidos en la directiva Televisión sin fronteras, por cuotas de producción que cada operador asentado en Europa deberá alcanzar. "Una aproximación basada en la inversión en producciones europeas es una solución más moderna y efectiva", defendió Oreja. De esta forma, el comisario confía en garantizar la reinversión en productos autóctonos de los beneficios obtenidos en la distribución de servicios digitales. Para ello, contempla la introducción de unos "requerimientos mínimos de inversión" que sustituirán a medio plazo las previsiones de la Televisión sin Fronteras.

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