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El 'comando' desarticulado por la Erzaintza iba a atentar contra un edil del PP de Durango

El comando de legales (no fichados) de ETA desarticulado por la Ertzaintza tenía previsto atentar con una bomba lapa contra el juntero y concejal del PP de la zona del Duranguesado Juanjo Gaztañazatorre, al que apodaban el Gafitas. En una carta enviada al grupo en marzo por la responsable de los comandos legales de ETA, María Soledad Iparraguirre, Amboto, ésta pregunta a los activistas sobre los seguimientos a esta persona: "¿Qué tal va lo de Gafitas?". La Ertzaintza atribuye a este grupo la campaña de bombas contra intereses turísticos realizada el verano pasado en la costa mediterránea.

La Ertzaintza detuvo el martes a los dos supuestos miembros no fichados del grupo: Gorka Fraile Iturralde, de 27 años, empleado de Telefónica y miembro de la sección sindical del sindicato abertzale LAB, y su compañera María Piernavieja, de 21 años. Fuentes conocedoras de la operación policial aseguran que el comando desarticulado por la Ertzaintza en Durango (Vizcaya) preparaba un atentado con una bomba lapa contra el edil del PP en Durango y miembro en las Juntas Generales (parlamento provincial) de Vizcaya por esta formación, Juanjo Gaztañazatorre, al que los terroristas habían apodado Gafitas.La dirigente de ETA Soledad Iparraguirre Amboto, en una carta remitida al grupo en marzo, en la que les animaba a "seguir sacudiendo", les preguntaba por los seguimientos contra el edil popular. ''¿Qué tal lleváis lo de Gafitas?", se indica en la misiva incautada al comando en su piso. Consciente de que los dos liberados habían agotado prácticamente el material terrorista que les había enviado la organización terrorista, Amboto había decidido mandar una nueva remesa de explosivos y de granadas. Recientemente, Gorka Fraile Iturralde había recibido también unas 250.000 pesetas de la dirección de la banda "para gastos". Además, en el piso de la calle de Artzeagan de Durango se hallaron varios kilos de tres componentes químicos que se emplean para fabricar cloratita, 10 cilindros de pólvora, dos paquetes de la misma sustancia y utillaje eléctrico.

Entrega de armas

La dirigente de ETA había fijado para el próximo sábado 25 una primera cita, en una zona del Duranguesado, con los activistas legales para realizar una entrega de 20 kilos de amosal y 10 granadas anticarro. Amboto indicaba a los terroristas que no debían esperar más de cinco minutos en el caso de que no se produjera el contacto. De producirse esa circunstancia, la dirigente les convocaba para el día siguiente, 26 de abril, a las 10.30 de la mañana, junto a un cartel en otro punto de la comarca.El comando había comenzado a actuar hace menos de dos años. La Ertzaintza está investigando la implicación de los ahora detenidos en la campaña de verano realizada por ETA en 1997 contra intereses turísticos en la costa mediterránea. Siete de los 70 atentados cometidos por la organización terrorista el pasado año estaban dirigidos contra intereses turísticos y 27 se cometieron fuera del País Vasco y Navarra. En concreto, la Ertzaintza está investigando la relación de los detenidos con las dos bombas que estallaron el 9 de julio en las playas de Lloret de Mar y otras dos que fueron desactivadas en la línea férrea cerca de la localidad gerundense de Blanes. Junto a estas cuatro bombas, se investiga la participación del grupo en la colocación de un artefacto en la vía férrea próxima a Peñíscola (Castellón). Entre la documentación incautada al comando en el inmueble que ocupaban hay varios planos de algunos de los lugares que sufrieron atentados con explosivos, según confirmaron fuentes de la Ertzaintza, aunque falta por confirmar la participación de los ahora arrestados.

La policía, por el contrario, no tiene ninguna duda de que el atentado realizado el 21 de febrero pasado contra la sede del Partido Popular en Santander, la víspera de la celebración de una convención de Nuevas Generaciones del PP, es obra del comando ahora desarticulado. De hecho, en la carta de Amboto intervenida a los detenidos, ésta dirigente expresa su felicitación por esta acción. En ese atentado, los terroristas emplearon tres kilos de cloratita.

Además, la Ertzaintza les vincula con la colocación de las dos bombas en las centrales telefónicas de Mungia, el pasado 17 de noviembre, y de Basauri, horas antes de ser arrestados. También se sospecha de su participación en varios atentados contra empresas de trabajo temporal, entre ellas dos situadas en Amorebieta y Bilbao que recientemente han sido objeto de atentados.

La Ertzaintza no ha podido confirmar que este grupo sea el responsable del reciente ataque con granadas realizado al cuartel de la Guardia Civil en Oñate (Guipúzcoa). La policía ha destacado la movilidad del comando ahora desarticulado y su capacidad para cometer atentados. La Consejería de Interior asegura que este grupo de legales ha cometido el doble de atentados que el comando Araba recientemente desarticulado por la Guardia Civil, aunque reconoce que no tenía la "misma capacidad mortífera" que el comando alavés.

Fuentes de la investigación creen que este grupo tuvo algún contacto con uno de los miembros del comando de ETA que huyó después de que se produjera una explosión en el piso franco que utilizaban en Durango el pasado 17 de julio. En esa operación, la Ertzaintza descubrió en el inmueble un polvorín. Tras la explosión, tres de los supuestos activistas abandonaron el piso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de abril de 1998

Más información

  • El grupo esperaba recibir una nueva remesa de 20 kilos de explosivo y 10 granadas a fin de mes