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Nanni Moretti estrena 'Abril', mezcla de ficción y documento que ataca a la izquierda del Olivo

El director, que acude a Cannes, retrata la nueva Italia y festeja su paternidad

El director italiano Nanni Moretti ha descubierto, a los 44 años, los goces de la paternidad y ha decidido compartirlos con el público. O quizás, simplemente, la experiencia de ser padre -su hijo Pietro nació en abril de 1.996- ha anulado cualquier otro sentimiento, cualquier otro deseo de investigación fílmica. De esta pasión, y del desencanto provocado por los errores de la izquierda italiana en el poder, trata Abril, la última película del celebrado autor de Caro diario, que acaba de estrenarse en los cines de toda Italia y se presentará en la sección oficial del Festival de Cannes.

La crítica de izquierdas ha saludado elogiosamente lo que algunos consideran una brillante y elegante continuación de Caro diario, mientras la prensa conservadora ve en el nuevo filme los síntomas del agotamiento creativo y la falta de inspiración de Moretti.De Manni Moretti se dice que es el director cinematográfico más izquierdista de Italia, así es que los dirigentes del Partido Demócrata de Izquierda (PDS) -antiguo Partido Democrático de Izquierda, a su vez antiguo Partido Comunista Italiano-, que dirigen el Olivo, la coalición de centro-izquierda que gobierna el país, han tomado buena nota del veredicto que sobre ellos se emite en AbriL.

Rodada como un documental, sin más actores que la familia del director -incluidos el pequeño Pietro; la mujer, Silvia Nono; la suegra, la madre, etcétera- y los rostros famosos que aparecen en el material recogido de la televisión, Abril critica ásperamente la insensibilidad demostrada por los dirigentes del PDS ante el drama de los albaneses ahogados en las costas de Bríndisi en la primaveravera de 1997. "Ni un solo dirigente de izquierdas ha venido. Es el síntoma de sus carencias políticas y, sobre todo, de sus carencias humanas", dice Moretti.

Transformación

El nacimiento de Pietro, tres días antes de la victoria electoral del centro - izquierda, el 21 abril de 1996, transforma la estructura mental, el orden de prioridades en la cabeza y en el corazón de Moretti, que en vez de agitar banderas rojas el día del triunfo electoral pasea en Vespa por Roma (como hizo en Caro diario) gritando el peso de su hijo al nacer: 4,2 kilos. En cambio, según cuenta también, el día de la victoria de la derecha, en 1994, Moretti se fuma el primer porro de su vida.El ascenso de la Liga Norte, su excursión al nacimiento del río Po, la uniformidad de la prensa italiana, que Moretti recorta cada día para poder enfadarse cuando no tiene con qué, todos los pequeños y grandes acontecimientos que han jalonado estos casi dos años de vida del Olivo y de su hijo Pietro quedan recogidos en Abril con un resultado agridulce.

Mario Fortunato, amigo íntimo de Moretti, sostiene en un artículo publicado en la última edición de la revista L'Espreso que el director romano ha aportadoal celuloide lo que Truman Capote aportó a la literatura: la "La novela no ficción". Es más, Abril le parece una historia autobiográfica que guarda notable parecido con uno de los magníficos libros de Capote, Música para camaleones.

El juicio no es compartido por la mayoría de los críticos italianos, entre los que hay alguno, como Irene Bignardi, que considera el filme, eso sí, sin acritud, la obra de arte de un "burgués narciso que cuenta sus pequeñas y frágiles historias". Lo que no impide a la crítica de La Repubblica dar un veredicto final muy favorable: "La película es una pequeña joya de inteligencia y divertimento que muestra una Italia tierna y divertida".

En cualquier caso, Abril ha sido acogido con entusiasmo en las salas de cine italianas, donde en el plazo de unos pocos días ha recaudado ya unos 65 millones de pesetas. Los distribuidores del filme se frotan las manos pensando en que pueda convertirse en el gran éxito cinematográfico nacional post-navidades, pese a la dura competencia de Titanic.

Otra de las películas italianas que se perfila como un éxito absoluto es la obra de Roberto Benigni La vita é bella, una historia de los campos de concentración nazis narrada en la habitual clave humorística de quien es, con Nanni Moretti, el actor-director más admirado en la Italia reciente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de abril de 1998