Los GRAPO reinician su actividad criminal con tres bombas en delegaciones de Hacienda de Madrid

Los GRAPO reiniciaron ayer su actividad criminal después de un letargo de casi tres años. Tres artefactos explosivos de mediana potencia fueron colocados en los lavabos de otras tantas delegaciones de la Agencia Tributaria en Madrid. No hubo víctimas, pero sí daños materiales. Una mujer, aparentemente embarazada, colocó al menos una de las bombas. La reaparición de los GRAPO confirma que las conversaciones que durante 11 meses mantuvieron algunos de sus presos con dos representantes del Gobierno están rotas desde febrero de 1997. Hace tres días, Enrique Cuadra Echeandía aseguró durante un juicio en la Audiencia Nacional que los GRAPO "aún tienen muchos kilos de explosivos en reserva".

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Tres kilos de ese supuesto arsenal estallaron ayer. El primer artefacto lo hizo a las 4.10 de la madrugada en la delegación de Hacienda sita en el número 99 de la calle de Arturo Soria. Apenas 10 minutos después, el segundo artefacto explotó en otra oficina de la plaza del Doctor Laguna, en el céntrico distrito de Retiro. En ambos casos se produjeron importantes daños materiales, aunque nadie resultó herido.En torno a las siete de la mañana, un comunicante anónimo que dijo hablar en nombre de los Grupos Antifascistas Primero de Octubre telefoneó a EL PAÍS y a El Mundo. "Toma nota porque no lo voy a repetir", advirtió la voz de un hombre joven, de hablar apresurado y sin ningún acento. A continuación informó que esa misma madrugada habían estallado tres artefactos, y precisó los lugares. Se da la circunstancia de que a esa hora todavía no se había producido el tercer atentado -en la delegación de la calle de Ruperto Chapí, en la localidad madrileña de Alcobendas- por lo que inmediatamente fue alertado el 091.

El Cuerpo Nacional de Policía y la Policía Local de Alcobendas acordonaron la zona, próxima al centro comercial La Gran Manzana, y a unos 200 metros del Ayuntamiento. Los artificieros rastrearon el edificio en busca de la bomba. Tras localizarla oculta dentro de una papelera existente en los lavabos de mujeres, los TEDAX (técnicos en desactivación de explosivos) decidieron sacar el paquete y trasladarlo a unos jardines próximos mediante un robot teledirigido. El artefacto fue explosionado de forma controlada, sin que se produjeran víctimas ni daños.

Un kilo de cloratita

Cada una de las tres bombas estaba compuesta por un kilo de cloratita y un temporizador, según fuentes policiales. Posiblemente fueron colocadas durante las primeras horas de la tarde del pasado jueves -justo antes del cierre de las oficinas de Hacienda- y programadas para que se activaran con un temporizador. No hay ninguna pista sobre los autores de los atentados, aunque los vigilante privados de la delegación de Alcobendas sospechan de una mujer, de unos 35 años y aparentemente embarazada, que pidió ir a los lavabos reservados a los empleados sobre las dos de la tarde del jueves.La sospechosa, que no portaba bolso, sí pudo llevar oculta la bomba bajo una prenda de abrigo. La policía estaba ayer elaborando un retrato-robot de esta mujer para tratar de identificarla. Fue precisamente en esta oficina donde la bomba no estalló de forma simultánea a las demás, debido casi con toda seguridad a un fallo en el mecanismo. Se espera además que vecinos o visitantes de la Agencia Tributaría que pudieran haber coincidido con los terroristas aporten más datos al teléfono policial gratuito 900 100 09 1.

El delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades, reconoció ayer que todo apunta a los GRAPO, que a lo largo de su historia han causado 80 muertos. "Creemos que puede tratarse de un grupo reducido y deseamos, obviamente, que así sea", dijo Núñez Morgades, quien no desea "quitar importancia [al triple atentado], pero tampoco magnificarlo".

Al ser preguntado por lo ocurrido en Madrid, el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, declaró en Valladolid que "sólo hay razones para estar especialmente preocupados por un grupo terrorista en España", en referencia a ETA, informa Francisco Forjas. "Nadie del Gobierno ha dicho nunca que [los GRAPO] hayan desaparecido del todo y nadie puede decir que reaparecen ahora", agregó.

La reanudación de actividades de esta organización se produce cuando el Ministerio del Interior prepara la difusión de nuevos carteles con la foto de su histórico dirigente Fernando Silva Sande, al que le imputa ser el cerebro del secuestro del empresario Publio Cordón, ocurrido el 25 de junio de 1995. La familia pagó casi 400 millones de pesetas de rescate. Aunque el grupo terrorista afirma que liberó a Cordón el 17 de agosto de ese año, su paradero es aún un misterio.

Uno de los detenidos por su presunta implicación en el caso Cordón, Enrique Cuadra Echeandía, aseguró el pasado miércoles que los GRAPO "aún tienen muchos explosivos en la reserva". Lo hizo durante el juicio celebrado contra él en la Audiencia Nacional por su supuesta participación en el sangriento atraco a un furgón blindado en marzo de 1993.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 13 de marzo de 1998.

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