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Una agencia de colocación proporcionaba inmigrantes ilegales a clubes de alterne

La promesa de un trabajo se convertía en un empleo de esclavos. La Brigada Central de Extranjería ha desmantelado una agencia de colocación y selección de personaI que, bajo la promesa de un empleo regular, se dedicaba supuestamente a enviar a inmigrantes ilegales a clubes de alterne o a empresas que no ofrecían ni contrato ni alta en la Seguridad Social. La agencia, a cambio de este servicio, cobraba a los empleadores entre 70.000 y 100.000 pesetas por inmigrante colocado. En la operación policial han sido detenidos los dueños de la agencia, situada en la calle de la Montera (Centro), y se han descubierto 2.000 fichas de extranjeros que habían acudido a dicha oficina en busca de trabajo.

La agencia de colocación, propiedad de un matrimonio español, estaba situada en el número 13 de la calle de la Montera. Como recuerdan los vecinos, el ir y venir de extranjeros por sus pasillos era tan masivo que incluso llamó la atención de la policía.Las primeras vigilancias destaparon que, junto al trasiego habitual de inmigrantes, a veces acudía al citado inmueble un ecuatoriano, al que siempre acompañaban pequeños grupos de mujeres. Su llegada coincidía, siempre según el relato policial, con un hecho curioso: al cabo de unos minutos las mujeres bajaban junto a los dueños de la agencia, se subían a un coche y se dirigían a clubes de carretera, de Madrid, Ciudad Real, Murcia y Albacete, donde su estela desaparecía luego entre las luces rojas de los locales.

Las posteriores investigaciones permitieron a los agentes descubrir que la agencia se anunciaba en periódicos nacionales y locales. La publicidad ofrecía trabajos de internos, externos y hostelería. Los extranjeros, bajo este reclamo, acudían a la calle de la Montera en busca de un empleo que les permitiese regularizar su situación en España.

1.200 pesetas por ficha

Una vez en la agencia, debían pagar 1.200 pesetas para que se les abriese una ficha. "Posteriormente, cuando el extranjero ilegal era colocado, el empleador tenía que abonar una cantidad equivalente al primer sueldo del contratado y que oscilaba entre las 70.000 y las 100.000 pesetas", indica una fuente policial.Este pago aseguraba a la empresa un año de trabajo del inmigrante. Y en caso de que el empleador no estuviese satisfecho con el rendimiento del extranjero, la agencia se comprometía a enviar otro. No había problema: todos los días, decenas de extranjeros se amontonaban a las puertas de la oficina de la calle de la Montera.

El trabajo que aguardaba a los inmigrantes estaba muy alejado de sus expectativas. Como carecían de permiso de trabajo, los empleadores, según la policía, abusaban de su precaria situación hasta el punto de que no les daban de alta en la Seguridad Social ni les ofrecían contrato laboral alguno.

La otra fuente de ingresos de la agencia procedía de las mujeres a las que enviaba a los prostíbulos y clubes de alterne. Por cada una que era reclutada en un club (tras una somera inspección física) la empresa de colocación cobraba entre 2.000 y 5.000 pesetas por día. El dinero, a tenor de la versión policial, lo recogía personalmente el dueño de la agencia. Una vez por semana pasaba por los prostíbulos y recibía su dinero.

En esta trama, J. P. F. M., el ecuatoriano que había levantado las primeras sospechas, jugaba supuestamente un papel clave: proporcionar mujeres. Para ello, a muchas las engañaba ofreciéndoles un trabajo de camareras o limpiadoras. La sorpresa para éstas surgía cuando el coche aparcaba junto al club y descubrían que su tarea consistía en el alterne o la prostitución.

"Normalmente, aceptaban dicha actividad debido a su situación precaria y al desconocimiento de las leyes españolas", indican fuentes policiales.

Con estos datos en la mano, la policía pasó a la acción. El martes pasado fue detenido el ecuatoriano y el matrimonio propietario de la agencia. En los registros, los agentes se incautaron de 2.000 fichas de extranjeros, de los que un 85% estaba en situación irregular en España.

En un piso de la calle de Encomienda de Palacios la policía localizó a 12 de estos inmigrantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de febrero de 1998

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