Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un intruso bloquea el ordenador de los investigadores de Roland Dumas

La sospecha de que las investigaciones judiciales emprendidas contra el presidente del Consejo Constitucional francés y antiguo ministro de Exteriores Roland Dumas (1984-1986 y 1988 1993) están siendo "vigiladas" por poderes ajenos a los jueces de instrucción ha venido a sumarse a los explosivos ingredientes de un caso en el que se mezclan la alta política de Estado, las amistades peligrosas y la estafa.

Los jueces investigan por qué, pese a la oposición frontal de Pekín, el entonces ministro de Exteriores autorizó finalmente la venta a Taiwan de seis fragatas, una operación que reportó a una amiga personal de Roland Dumas, propietaria de un piso en París por el que pagó 430 millones de pesetas, la sustanciosa comisión de 45 millones de francos (1.125 millones de pesetas). La amiga del ex ministro, Christine Deviers-Joncours, actualmente en prisión, no cobró esa comisión de Thomson, la empresa constructora de las fragatas, sino, según todos los indicios, de otra empresa pública francesa, la petrolera Elf. El martes pasado, poco antes de dirigir los registros de los despachos, y viviendas de Roland Dumas, el jefe del grupo de la Brigada Financiera que investiga el caso Elf descubrió que el ordenador, provisto de clave secreta de acceso, en el que guarda todas las pesquisas realizadas y las previstas se encontraba bloqueado. La alarma se extendió rápidamente en los medios judiciales y policiales y fue recogida por Le Monde. Ayer, pese a que el jefe de la Policía Judicial de la capital francesa, Patrick Riou, señaló que las comprobaciones practicadas en el ordenador de la Brigada Financiera no habían detectado "nada anormal", el vespertino francés volvió a la carga ratificando, con datos más precisos, la tesis de la intrusión informática. Según la información facilitada por ese diario, el ordenador registró la visita del intruso, pocas horas después de que las juezas instructoras Eva Joly y Laurence Vichnievsky comunicaran a la fiscalía su intención de registrar al día siguiente los despachos y domicilios del ex-ministro de Exteriores. Mientras los jueces analizan las cuentas de Roland Dumas correspondientes a los años 1991 a 1995 e investigan la procedencia de los 10 millones de francos (250 millones de pesetas) que el antiguo ministro ingresó en aquellas fechas, los políticos polemizan sobre si el presidente del Consejo Constitucional debe o no dimitir. A propósito del caso Elf, el antiguo primer ministro socialista Michel Rocard ha declarado a Le Journal du Dimanche que al presidente François Mitterrand "le gustaba rodearse de gente un poco en el límite". Según Rocard, el presidente Miterrand se caracterizó a lo largo de su vida por crear alrededor suyo "una cultura política cínica desarrollada por gentes interesadas en los privilegios ligados al poder". Tras indicar que nada le permite hoy acusar a Roland Dumas "de manera cierta", el ex primer ministro evoca "la pesada atmósfera" en torno a las ventas de armas a Taiwan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de febrero de 1998

Más información

  • Una amiga del ex ministro francés cobró mil millones de comisión