El agregado aéreo en Madrid dejará el puesto "en los próximos meses"
José Miguel Insulza acompanará al presidente Eduardo Frei en la visita que éste realizará a España a finales de mes. En Madrid, cuando acudan a la Embajada chilena, tendrán que esquivar un saludo que resultaría comprometedor. El del coronel Héctor Barrientos, agregado aéreo desde 1996, que fue identificado por una de las víctimas como uno de los oficiales torturadores de la dictadura. "Espero no encontrármelo. Creo que no va a estar", dice Insulza.El canciller confía en que "este problema se solucione pronto. En Chile pasaron estas cosas con gran profusión. ¡Hubo tantos Barrientos a finales del 73! No creo que se trate de perseguirlos ahora uno a uno. Yo quisiera, como pide la gente, que a aquellos que sufrieron torturas o malos tratos por él les diga: "Miren, yo tenía 21 años, eran otros tiempos y lo siento mucho". Creo que todo el mundo se sentiría conforme con eso. Pero, desgraciadamente, en este país no ocurre así". "Espero que en los próximos meses ya esté fuera de servicio. Les corresponde a la Fuerza Aérea y al ministro de Defensa, que espero que lo harán, no digo antes de la visita del presidente Frei, pero por lo menos antes del viaje del presidente Aznar a Chile, el 12 y 13 de marzo".


























































