El gobierno y la Generalitat catalana negociarán un nuevo paquete de traspasos

El Gobierno y la Generalitat de Cataluña reemprenderán en las próximas semanas las negociaciones para traspasar nuevas competencias tras el encuentro del miércoles entre Jordi Pujol y José María Aznar en La Moncloa. El líder catalán demandó en ese encuentro que se cumpla la totalidad del Estatuto de Autonomía y no obtuvo "una respuesta negativa" del jefe del Gobierno, señalan fuentes. nacionalistas catalanas.El ministro Mariano Rajoy dispone desde hace meses de un listado de nuevas competencias que reclama la Generalitat, que le fue entregada por el jefe de la delegación catalana en la comisión mixta de transferencias, Josep Antoni Duran Lleida, pero aún no ha dado una respuesta formal.

Además de servicios y competencias que figuran explícitamente como transferibles en el Estatuto catalán, esa lista incluye otras cuestiones que harían necesario utilizar la vía del artículo 150.2 de la Constitución para ser cedidas a la Generalitat, una vía utilizada por primera vez para ceder las competencias de tránsito a la policía autónoma catalana. Es el caso de las autopistas o de los aeropuertos de Barcelona, Girona y Reus, por ejemplo.

Jordi Pujol tiene "la voluntad" de aprobar los Presupuestos del Estado para 1999 y el 2000, pero no se comprometió en firme a ello durante el encuentro que celebró el miércoles con el presidente José María Aznar en La Moncloa, señalaron ayer dirigentes de CiU. Pujol ha tratado de evitar el error que cometió en 1997, al comprometerse a apoyar los Presupuestos para 1998 sin conocer sus contenidos, lo que privó a CiU de campo de maniobra, indicaron estas fuentes. "Los próximos presupuestos los haremos juntos o no los apoyaremos", señaló ayer un colaborador del presidente catalán.

Calendario electoral

La reclamación de nuevas infraestructuras para Cataluña y de más traspasos obligaba a Pujol a ofrecer una cierta garantía de estabilidad. De ahí que se aviniese a concertar con Aznar un calendario electoral y a que se hablase de los próximos presupuestos, señalan las fuentes consultadas. Pujol piensa en marzo de 1999 para las elecciones catalanas, aunque otros dirigentes nacionalistas proponen llegar hasta noviembre o diciembre de ese año. Pero la verdadera novedad es que las elecciones catalanas no comportarán por sí solas la ruptura de CiU con el Gobierno central, rompiendo con una cultura política que restringía el campo de maniobra de Pujol. CiU y PP estrenan un nuevo modelo de relación, a campo abierto, sin un documento con compromisos escritos que las regule. Un modelo muy parecido al que se utilizó en la etapa de colaboración con el último Gobierno socialista (1993-1995). Fuentes nacionalistas señalan que esto sólo es posible ahora, después de 18 meses de colaboración en los que se ha superado la desconfianza con que CiU recibió la victoria electoral del PP. Barcelona C. P.

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