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CRISIS EN LOS MERCADOS

La recuperación de Wall Street evita un nuevo desplome generalizado de las bolsas mundiales

/ AGENCIAS, / Madrid La recuperación de la Bolsa de Nueva York, que abrió a la baja aunque finalmente ganó 66,76 puntos (el 0,88%), hasta situar su índice en 7.647,18 puntos, impidió que los mercados europeos se desplomaran siguiendo el ejemplo de las bolsas asiáticas, que sufrieron un fuerte revés, sumidas en el pesimismo, tras conocer la quiebra del banco Peregrine de Hong Kong. El positivo comportamiento de Wall Street no impidió pérdidas. Madrid, que llegó a perder el 2,70%, cerró con un retroceso del 0,87% y quedó en 645,14 puntos. Francfort cayó un 3,53%, París un 1,96%, Londres un 1,35% y Milán un 0,27%.

El pesimismo se había adueñado de los mercados europeos tras la jornada negativa de los mercados financieros y bursátiles de Asia. Fueron arrastrados al anunciarse en Hong Kong la quiebra del banco Peregrine Investment que no sólo influyó en la bolsa local. La noticia causó caídas importantes en toda la zona, y sólo la de Corea del Sur recuperaba el pulso ante la mejora de las perspectivas internas. También las monedas de la zona volvieron a retroceder posiciones frente al dólar estadounidense.En Tokio, la apertura del nuevo periodo parlamentario tuvo como protagonista a Hashimoto, que no anunció nuevas medidas políticas para erradicar los problemas financieros de Japón. El laconismo del primer ministro nipón coincidió con el anuncio del Ministerio de Finanzas de que los créditos incobrables bancarios totalizan 76,7 billones de yenes (unos 579.425 millones de dólares), lo que representa más del doble de lo previsto en las primeras estimaciones.

Pese a que la situación de recesión económica en Asia tiene causas distintas en cada país, el pesimismo continúa adueñándose de la región. Japón, la economía más sólida de la zona no está exenta de la sensación de zozobra de las últimas semanas ante los síntomas de indecisión política. Ryutaro Hashimoto, con cierto laconismo, intervino ante el pleno de la Dieta (Parlamento nipón) ante el que recordó que su compromiso político pasa por la estabilización del sistema financiero de Japón, al que considera "la arteria de la economía" nipona.

El primer ministro pidió a la oposición parlamentaria cooperar en la aprobación del presupuesto suplementario para el año fiscal 1997 (que concluye a finales de marzo), en el que se pretende rebajar el impuesto sobre la renta dos billones de yenes (alrededor de 15.151 millones de dólares) para reavivar la economía.

"Amor a la rupia"

Las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) al Gobierno de Indonesia (reducir el gasto hasta obtener un superávit presupuestario del 1% del PIB y sanear el sector bancario principalmente), tuvieron ayer respuesta por parte del presidente Suharto, quien después de entrevistarse con una delegación del FMI se comprometió a acelerar las reformas económicas solicitadas. Al mismo tiempo, una campaña en favor de cambiar dólares por rupias comenzó ayer en el país, bajo el lema "Aku rupiah" ("Amo la rupia"). El canciller alemán Helmut Kohl telefoneó a Suharto para expresarle su confianza en la capacidad de Indonesia para superar la crisis.Mientras, el secretario de Defensa de EE UU inició ayer en Malaisia una gira por el sureste asiático y conocer las dificultades de cobro de material militar suministrado a los países del área. También el subsecretario del Tesoro, Lawrence Summers, comenzó ayer un viaje a esos países para advertirles que deben cumplir con lo acordado con el FMI.

En la cumbre EU-Japón, que se celebra en Tokio, el primer ministro británico, Tony Blair y el ministro de Finanzas nipón, Hiroshi Mitsuzuka, realizaron una declaración conjunta en la que acordaron cooperar para facilitar la estabilización monetaria de Indonesia, algo que en opinión de Mitsuzuka ya se aprecia en Corea del Sur. Blair, en visita oficial a Japón como presidente de la Unión Europea participó junto con el presidente de la Comisión Europea, Jacques Santer, y el vicepresidente, Leon Bittan, en un foro de promoción de contactos bilaterales. Santer se pronunció en favor del fortalecimiento de la dernanda interna del mercado japonés como factor estabilizador para las economías del resto del planeta, y apoyó la política de austeridad y los recortes de impuestos promovidos por el primer ministro Hashimoto para controlar las finanzas niponas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de enero de 1998

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