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Calurosa acogida a Paul Naschy en el homenaje que le rinden en Nueva York

El más famoso 'hombre lobo español' tuvo que firmar cientos de autógrafos

, Confirmando aquello de que "hay gente pa tó", cientos de fans de la zona de Nueva York, Nueva Jersey y aledaños se convocaron el sábado en un hotel de Manhattan para escuchar y apluadír al actor Paul Naschy (Jacinto Molina), pedirle autógrafos en masa y compartir material de coleccionista sobre el más famoso hombre lobo español. "Esto no me sorprende, es igual durante los últimos años, y cada vez va a más", señaló Naschy tras firmar unos doscientos carteles y fotos de sus películas. Un auditorio repleto lo ovacionó en la primera de las dos jornadas de homenaje que le dedican en EEUU.

Paul Naschy no había venido nunca a EEUU, el país que dio al mundo los mitos del Hombre Lobo, Drácula y Frankenstein pasados por el tamiz de los estudios Universal, las versiones que decidieron el destino de Jacinto Molina en su infancia. En esta ocasión, Naschy cruzó el charco por invitación de la revista Fangoria, la referencia obligada en el género de terror y organizadora del acto.La convención de terror, en el hotel The New Yorker, también contó con invitados como el director George Romero (La noche de los muertos vivientes) y Dean Devlin (guionista de Independence day y Godzilla). Cuando Naschy saltó al estrado, tras un montaje en vídeo de sus más famosas escenas, comenzó el delirio. Las preguntas eran de rigor, pero el actor-director-guionista se ganó al respetable con comentarios como: "quizá el diablo me financia mi próxima película, tengo buenas relaciones con él". Inmediatamente después se formó una cola de más de cien personas que portaban carteles, vídeos y otros objetos de coleccionista, algunos de los cuales ni el propio Naschy había visto antes, como por ejemplo algunas novelizaciones americanas (ilegales) de sus películas. A Naschy le pusieron delante varios rotuladores y comenzó la sesión de autógrafos. Mientras, él y su familia, que le acompañaba en la aventura, trataban de calmar a los muchos fanáticos que les abordaban solicitando algún ejemplar de su recién publicada autobiografía, Memorias de un hombre lobo.

"Nunca hubo nadie como Naschy en el cine de terror," dijo un seguidor tras conseguir su autógrafo. "En EEUU no había cine con esa textura, ese drama, esa profundidad y ese erotismo". Otro repetía que Naschy estaba en el mismo podio que Lon Chaney Jr. y Boris, Karloff. Pese a lo que podría pensarse, el autor de casi cien películas como La noche de Walpurgis, El espanto surge de la tumba o La orgía de los muertos, no es considerado por la afición de EEUU como un actor kitsch, sino que se lo toman muy en serio. Un admirador puertorriqueño, que tenía en su colección de 2.500 vídeos unos 50 de Paul Naschy, dijo que "lo bueno es cuando las películas son díficiles de encontrar".

El cine de Paul Naschy llegó a EEUU con una distribución ardua y conmontajes insólitos: de una sola película se extraían cuatro nuevas, cambiando las secuencias, el doblaje y añadiendo algunas escenas nuevas. Esto ocurría, según el productor y distribuidor de Naschy en EEUU Sam Sherman, "cuando en EEUU todavía se exhibían películas extranjeras dobladas. En los 70 el sistema calificación acabó con el cine extranjero, y más aún con el que tenía algo de sangre". Naschy dijo el sábado que estaba intentando coordinar con Sherman algún proyecto en EEUU, y repitió que Steven Spielberg y Quentin Tarantino han contactado con él en fechas recientes.

Naschy cree que al género de terror en su estado puro le quedan muchas posibilidades, pero al ser preguntado por la recién estrenada Un hombre lobo americano en París (espantosa secuela de la película casi homónima, que ocurría en Londres), dijo: "no la he visto todavía, pero a mí es que no me gusta la máscara, y por eso no me gustan los efectos especiales de ordenador. Me gusta ver a la persona detrás del monstruo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de enero de 1998