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Un servicio de emergencia para mutilaciones consigue el reimplante en el 78% de los casos

La Organización de Trasplantes atiende a los pacientes desde un teléfono

Un error al tratar de conservar una extremidad recién amputada puede acarrear su pérdida definitiva. Y los fallos suceden "con mucha frecuencia'' dice la coordinadora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Blanca Miranda. El Insalud ha puesto en marcha un servicio de emergencia que atiende por teléfono a los accientes y los envía al hospital. En dos meses ha facilitado 11 reimplantes, la mayoría producidos por accidente laboral.

"La gente suele meter un dedo en sustancias que creeque van a conservarlo y lo que hace es inutilizar ese miembro e impedir su reimplante", explicaba ayer una enfermera del teléfono 913 14 24 06 que atiende estas emergencias durante las 24 horas.Ese teléfono, que se puso en marcha el pasado mes de noviembre, tiene dos funciones Informa al paciente que llama sobre qué es lo que no puede hacer en el momento de sufrir una amputación. Después envía a los enfermos para que se sometan al reimplante al centro de referencia, el hospital del General Yagüe, de Burgos. El servicio funciona en las diez comunidades autónomas del Insalud, Ceuta y Melilla. En dos meses de funcionamiento, este operativo de emergencia -que aprovecha la infraestructura de coodinación de la ONT- ha facilitado 11 reimplantes, de los cuales seis fueron microsecciones (manos, dedos y falanges) y cinco macrosecciones (brazos), con lo que ha alcanzado éxito en un 78,5% de los casos.

En tres episodios de mutilaciones no fueron técnicamente viables los reimplantes, bien por falta de tejido para reimplantar o porque la lesión fue tan importante que impidió la operación, según los datos de la ONT.

"Uno de estos casos fue el de una persona que se quedó enganchada con el mecanismo de tracción de un tractor entre las dos ruedas y perdió todo el antebrazo afectándole a la clavícula", explica Miranda.

El tipo de accidentes que derivaron en una amputación fueron en su mayoría laborales: una motosierra de carpintero, guillotinas, cuchillas, cables y el mecanismo de tracción tuvieron la culpa. Pero también el estallido de un petardo y un cuchillo intervinieron en una disección. Para el traslado de los lesionados -se cuenta con un máximo de seis horas para un reimplante- se utilizaron ambulancias, helicópteros y, dos veces, un avión con equipamiento médico.

Lo que no se debe hacer ante una amputación, según la ONT, es tratar de parar la hemorragia con un torniquete, ya que se pueden lesionar los vasos sanguíneos que luego hay que coser. Jamás hay que poner en contacto la extremidad amputada con cualquier sustancia química (alcohol), como tampoco introducirla directamente en hielo, porque se queman los tejidos. Para salvar la extremidad hay que lavarla con suero, y si no, con agua; una vez vendada, conservarla en hielo protegida con un plástico. Y a la zona lesionada del paciente sólo hay que vendarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de enero de 1998