Netanyahu acusa a Teherán de fabricar armas químicas, biológicas y nucleares para consolidar su poder
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha destapado la caja de los truenos en el delicado equilibrio estratégico de la región al acusar a Irán de estar desarrollando programas de construcción de armas de destrucción masiva que amenazan la estabilidad de Oriente Próximo. Según Netanyahu, "Irán está fabricando armas químicas, biológicas y nucleares" para consolidar su poder en la región.La acusación de Netanyahu coincide con la revelación, por una publicación británica, de que el Gobierno israelí tiene planes para "atacar las bases de misiles iraníes" y atentar contra los científicos que participan en los programas de armamento de Teherán. También se produce en un momento en que Israel trata de estrechar sus lazos con Turquía, lo que le ha valido al Gobierno de Ankara la reprimenda del resto de países que participan en la cumbre islámica que se celebra en la capital iraní.
Sin referencia directa a las acusaciones de Netanyahu, el ministro de Defensa israelí, Isaac Mordejai, que realiza una visita oficial a Turquía, aseguró que la cooperación entre los dos gobiernos "está dirigida a resistir las amenazas que acechan a ambos países". Según Mordejai, estas amenazas provienen de "algunos regímenes inestables de la región".
La prensa israelí se hacía ayer eco de las revelaciones del diario británico The Times, según el cual el Gobierno de Netanyahu ha desempolvado antiguos planes para destruir mediante un ataque aéreo las bases de lanzamiento de los misiles iraníes de largo alcance, así como sus instalaciones nucleares. Otra opción manejada por Israel es la de eliminar a los científicos extranjeros que colaboran en su desarrollo.
Por otro lado, el Parlamento israelí aprobó ayer, por procedimiento de urgencia, una ley para declarar ilegal la elaboración de un censo de la población palestina en Jerusalén Este, que ha comenzado a efectuar la administración de Yasir Arafat. Según el diario Haaretz, el Gobierno de Netanyahu ha decidido paralizar las obras del asentamiento de Har Homa, en la parte ocupada de Jerusalén cuyo comienzo provocó la actual crisis en el proceso de paz.


























































