Blair elige el ente de ayuda a la Commonwealth para lanzar sus privatizaciones

En el primer indicio de reformas dirigidas a dinamizar la estructura estatal, el primer ministro británico, el laborista Tony Blair, anunció ayer la privatización parcial de la Corporación de Desarrollo de la Commonwealth (CDC) y prometió incrementar las inversiones británicas en el Tercer Mundo. La privatización, primera del Gobierno laborista elegido el pasado 1 de mayo, fue anunciada en vísperas de la cumbre anual de la mancomunidad que se inaugura en Edimburgo este fin de semana y coincidió con un llamamiento a modernizar las instituciones nacionales e internacionales para afrontar eficientemente los desafíos del próximo siglo. "Estoy menos interesado en que una institución sea pública o privada. Lo importante es que funcione", subrayó Blair.

Blair dijo que el Gobierno venderá la mayoría de sus acciones de la CDC pero mantendrá una minoría sustancial en el organismo, así como el control estratégico de su política de inversiones en planes que abarcan desde el sur de África al sur de India, y que en la actualidad suponen un desembolso de 1.600 millones de libras en más de 400 proyectos del sector privado en 54 países. Ello permitirá formar sociedades entre los sectores públicos y privados y abrirá el camino para que la CDC obtenga créditos en el mercado de capitales. El fruto de la venta de las acciones, estimado en 500 millones de libras esterlinas (122.000 millones de pesetas), será "invertido inmediatamente en nuestros programas de desarrollo".

Crear sociedades justas

"Creo que la Commonwealth no debe eludir su papel económico. A menos de que mejoremos el clima para las inversiones y los negocios nunca podremos crear las sociedades justas que queremos ver", dijo Blair. "La Commonwealth, que tiene tantos valores en común y el mismo lenguaje, puede demostrar que es posible mejorar las oportunidades de inversión y negocios para todos los países de este mundo moderno".El análisis de métodos para incrementar el comercio entre las naciones de la Commonwealth será uno de los temas centrales de la reunión de Edimburgo. Al mismo tiempo, el Gobierno laborista de Blair espera que la declaración económica al término de la cumbre tenga una importancia similar a la declaración de derechos democráticos aprobada en Harare hace seis años.

Entretanto, el secretario general de la Commonwealth, Emeka Anyaoku reiteró ayer su petición a Nigeria de que se abstenga de enviar delegados a Edimburgo. Nigeria, que había solicitado una audiencia cuando la reunión discuta la prolongación de la suspensión impuesta en 1995 tras la ejecución de nueve defensores de derechos humanos, "no debe ser juzgada in absentia", dijo un portavoz del Gobierno nigeriano.

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