DEBATE DE PRESUPUESTOS

El PSOE exhibe un informe de Barea que acusa a su Gobierno de "falta de rigor presupuestario"

Rato asegura a los socialistas que éste es el Presupuesto "que les hubiera gustado hacer"

"Éste es el Presupuesto que a ustedes les gustaría votar y, todavía más, el que a ustedes les hubiera gustado hacer"; así sintetizó el vicepresidente económico del Gobierno, Rodrigo Rato, la postura del Ejecutivo en el debate de totalidad de los Presupuestos Generales del Estado como expresión de un momento económico abiertamente favorable. El secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, admitió expresamente la bonanza de la macroeconomía, pero para rebatir los excesos de optimismo del Gobierno contó con una ayuda inestimable: blandió en la tribuna un informe del pasado 24 de septiembre firmado por José Barea, director de la Oficina Presupuestarla de Presidencia del Gobierno, en el que prevé un déficit adicional de 600.000 millones y en el que acusa al Ejecutivo de "falta de rigor presupuestario" e insuficiente control del gasto. El informe advierte que el objetivo de déficit para 1998 "peligra muy seriamente".

Más información
"Un déficit adicional de 600.000 millones"

Almunia se limitó a leer una buena parte del informe de Barca sobre los presupuestos. Rato acusó el golpe, porque apenas contestó que el director de la Oficina del Presupuesto estuvo en el Congreso la semana pasada y podían haberle preguntado a él por esas mismas acusaciones.Almunia no se limitó al argumento de autoridad de Barea. Comenzó por admitir que la economía va bien, pero espetó a Rato que no era "por sus políticas", sino que la evolución macroeconómica es favorable porque el Gobierno del PP se encontró con un punto de partida muy beneficioso y porque el conjunto de la economía europea y occidental favorece un ciclo de crecimiento que afecta prácticamente a todos los países de la Unión Europea. Incluso ironizó al asegurar "que el Gobierno no ha sido capaz de acabar con la política de crecimiento" y formuló acusaciones concretas: los presupuestos contradicen el discurso político del PP, son un muestrario de hipocresía y, sobre todo, distribuyen injustamente el reparto del crecimiento. Para el portavoz del PSOE, nuestro país llegará a la moneda única, "pero en malas condiciones sociales y económicas", porque el Gobierno "no está siendo riguroso ni justo" y prefiere mandar a gobernar".Rato, que en su primera exposición había leído 28 folios, sacó a relucir sus dotes parlamentarias y enhebró una réplica brillante para pedir a Almunia que olvidase "el determinismo" a la hora de valorar la bonanza económica y le insistió en que las cosas no funcionan "con piloto automático", como se deducía de las palabras de Almunia.

El vicepresidente recordó a los socialistas que no habían acertado ninguna de sus agoreras previsiones sobre el incumplimiento del presupuesto para 1997 y con referencias de claro tono populista trató de demostrar que no sólo las cifras macroeconómicas funcionan bien sino que el conjunto de la ciudadanía percibe un cambio de situación. "Antes muchos pensaban que el futuro era peor que el presente y ahora saben que el futuro será mejor".

El debate entre el Gobierno y la principal fuerza de la oposición transcurrió en un tono de rigor y sin ningún exceso verbal, pero Rato no olvidó lanzar alguna carga de profundidad al hilo de los malos resultados cosechados por el PSOE en las elecciones gallegas y aprovechó para recordar en un par de ocasiones que la legislatura "va para largo", que no están a la vista las próximas elecciones generales, "que los ciudadanos no piensan en eso" y acusó a los socialistas de haber estado "ocupados en las elecciones gallegas" tanto como para no haber "leído con atención" los presupuestos y de mostrar "muchos nervios por pensar en muchas cosas que no son el debate de presupuestos".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS