Desaire europeo al presidente de Ecuador y los ministros andinos

El tradicional absentismo de los diputados del Parlamento Europeo cristalizó el miércoles pasado en un sonoro desaire al presidente de la República del Ecuador, Fabián Alarcón, y a los ministros de Asuntos Exteriores del Pacto Andino: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Sólo 10 del centenar largo de diputados convocados acudieron a un reunión con la delegación andina.Entre ellos había sólo dos españoles, el popular José Ignacio Salafranca y la socialista Ana Miranda. El presidente del Ecuador y los ministros desairados no pudieron ocultar su desolación por la gélida acogida que les ha dispensado la Cámara europea. "No nos esperábamos el desaire que nos ha hecho el Parlamento Europeo", manifestó un diplomático andino.

Tampoco algunas de las preguntas de los diputados presentes (los dos españoles, tres británicos, dos italianos, un portugués, una belga y una holandesa) contribuyeron a colmar las expectativas de los gobernantes latinoamericanos. La diputada holandesa quiso regalar los oídos del presidente ecuatoriano señalando que el sueño dorado de todo holandés es "jubilarse en Ecuador y montar allí una granja de caballos". La gracia fue mal interpretada por los invitados, que creyeron entender que la eurodiputada pedía consejo al presidente ecuatoriano sobre lo que tenía que hacer para montar una granja de caballos.

Frustración por el desinterés

La ausencia de diputados fue justificada por la gran carga de trabajo simultáneo que había en ese momento, con reuniones de los grupos políticos y de diversas comisiones. Pero los dos españoles presentes no pudieron ocultar su malestar "Es muy frustrante que en actos así aparezcan pocos diputados. Desgraciadamente, a la hora de la verdad los esfuerzos que hacemos por dar más importancia a los asuntos de América Latina no se corresponden con el interés que despiertan en el conjunto de los diputados. Hay una falta de interés que tiende a traducirse en falta de presencia. Pasé un mal rato", admitió José Ignacio Salafranca."A mí me disgusta muchísimo este desinterés por América Latina y que, por ejemplo, en la Agenda 2000 de la Comisión Europea sólo se dedique una línea a un continente emergente y que tiene una cultura tan cercana a la nuestra", señaló Ana Miranda. "La Comisión, los Gobiernos y el Parlamento Europeo deberían dedicar más esfuerzos a América Latina, aunque sólo fuera por el egoísmo de acercarse más a unos países en vías de desarrollo que están teniendo crecimientos económicos muy altos", añadió.

La presencia de pocos diputados en estos actos no es un hecho aislado, aunque rara vez un presidente de Gobierno y cinco ministros de Exteriores de países de la magnitud de los del Pacto Andino han tenido una acogida tan fría. A la reunión estaban convocados 148 diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de octubre de 1997.

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