Un directivo acusa a IBM-EE UU de avalar sobornos en Argentina

La dirección central de IBM en Estados Unidos estuvo al tanto de toda la operación fraudulenta ejecutada por su sucursal en Argentina para conseguir el suculento contrato de informatización del Banco Nación. El contrato se formalizó por 250 millones de dólares (unos 36.250 millones de pesetas), cuando pudo haberse presupuestado en la mitad, según el juez de la causa.La acusación contra la dirección central de IBM fue efectuada por Ricardo Martorana, presidente de la multinacional en Buenos Aires, que se entregó a la justicia y durmió ayer en la cárcel tras permanecer prófugo desde el 20 de mayo. Continúan huidos, y buscados, el ex presidente del Banco Nación, Aldo Dadone; Gustavo Soriani, otro alto ejecutivo de la firma informática norteamericana y el ex subsecretario general de la Presidencia del Gobierno, Juan Carlos Cattáneo.
Las cantidades supuestamente percibidas por los procesados en sobornos, comisiones ilegales u otros conceptos ascienden a unos 36 millones de dólares (más de 5.200 millones de pesetas), según fuentes judiciales. La subasta se diseñó a la medida de los intereses de IBM y derivó en escándalo en septiembre de 1995.
Después de entregarse al juez, Martorana, de 53 años, implicó a funcionarios "de altísimo nivel" de IBM-Estados Unidos, que " actuaron minuciosamente supervisados por gente de la casa matriz", según aseguró.
Precavida, la multinacional contrató siempre a buenos abogados. Primero dispuso de los servicios de quien fuera abogado personal del presidente, Carlos Menem, y una vez que el letrado dejó su trabajo para asumir el cargo de viceministro de Justicia, incorporó a un abogado "que viene a ser el jefe de todos los abogados del Estado y fue unos de los operadores de la reelección presidencial (de Menem)", según informó el diario Página 12 en portada.


























































