Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Marie Darrieussecq narra la mutación de una mujer en cerda en 'Marranadas'

Una mañana, mientras se limpiaba los dientes frente al espejo, Marie Darrieussecq (Bayona, 1969) empezó a jugar con la idea de qué sucedería si, de repente, su cuerpo se convirtiera en un animal, concretamente en una cerda, aunque sin perder sus cualidades humanas. Éste fue el germen de Marranadas (publicado en castellano por Anagrama y en catalán por Anagrama / Empúries), cuyos 230.000 ejemplares vendidos en Francia han encumbrado de la noche a la mañana a la joven escritora, hasta ahora inédita. A pesar de las lecturas políticas que se han dado a su libro, que presentó ayer en Barcelona, la autora señala: "Marranadas es una novela, no un panfleto político". Darrieussecq afirma que la novela ideal es "la que tiene muchas interpretaciones", pues opina que un libro "es un trabajo de dos personas". De Marranadas se ha dicho, entre otras cosas, que es feminista y que está escrito claramente contra Le Pen. "Si es contra Le Pen, perfecto. Pero yo no lo escribí para eso", afirma. Así, aclara que su objetivo principal fue el de elaborar "un libro sobre el cuerpo de la mujer. Otra cosa es que pueda aparecer también un cuerpo más grande, que es la sociedad".

La protagonista de Marranadas es una joven y bella dependienta de una perfumería -tapadera de un negocio de prostitución- que, de un modo progresivo, va sufriendo extrañas modificaciones en el organismo que la hacen oscilar entre la condición de mujer y la de cerda. Sin embargo, ella asiste a esta transformación sin dramatismos y sus reacciones tiñen la historia de una fina ironía. La novela, a la que se ha calificado de "fábula futurista", transcurre en los albores del nuevo milenio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de mayo de 1997