Universidad y docencia
En un artículo publicado en la sección de Opinión de EL PAÍS del lunes 14 de abril, el profesor Gabriel Tortella plantea una cuestión fundamental a la hora de abordar la reforma de la LRU. Advierte sobre el peligro de la falta de rigor en la selección del profesorado.Hay un aspecto en su exposición que quisiera comentar. Cuando se refiere a la forma en que muchos profesores accedieron al funcionariado cita:"... pero muchos de ellos eran incapaces de escribir una tesis doctoral, requisito imprescindible en toda universidad que se precie de tal para aspirar a la calidad de numerario. El requisito es obvio, y la exigencia doctoral en España no es alta". Tras leerlo me planteo: ¿una comisión de selección "competente y justa" no podría considerar perfectamente cualificado para la docencia a un profesor que no haya realizado una tesis doctoral? ¿No existe el peligro de que realizar la tesis se esté convirtiendo en demasiados casos sólo en superar un escalón burocrático más?
Hace no mucho, EL PAÍS publicó un artículo en el que se informaba de la situación en la Universidad, a la vez que se ofrecía una visión de cómo estaba organizada en otros países. Me llamó la atención que, tras toda una prolija información, el final del artículo era muy escueto, claro y contundente. Decía, más o menos literalmente: "Pero el verdadero problema de la Universidad es la docencia". Y acababa ahí. Estoy de acuerdo. ¿No sería conveniente evitar que en nombre de la investigación se desatienda la docencia? Siempre se dice que sin investigación no hay buena docencia. Creo que según cómo y lo que se investigue.-


























































