El mercado de deuda pública español se blinda frente al exterior

El mercado de deuda pública español ganó el pasado año en estabilidad y liquidez y permitió abaratar la financiación para el Tesoro público. Ésta es la principal conclusión del informe que al respecto presentó ayer el Banco de España. La política presupuestaria restrictiva y un menor protagonismo de los inversores extranjeros en favor de los fondos de inversión son los factores que explican la "comodidad" con que, según el banco emisor, se financió el déficit público.La menor presencia de los inversores no residentes en favor de los fondos de inversión nacionales ha permitido al mercado de deuda español protegerse frente al exterior. El Banco de España cree que, gracias a ello, la posibilidad de una nueva subida de tipos en Estados Unidos no provocará turbulencias en el mercado doméstico, como sucedió sobre todo durante 1994.

Según los datos proporcionados ayer, los fondos de inversión poseen en el actualidad el 60% del saldo vivo de letras del Tesoro y el 26% de los bonos y obligaciones. Si a ello se le añaden las carteras de los fondos de pensiones y de las compañías de seguros los porcentajes se elevan al 64% y 44%, respectivamente. Los no residentes mantienen prácticamente su participación del año 1995 en porcentajes del 0,4% y del 19,3%. En ese año ya se había producido su gran huida del mercado español.

Coste para Hacienda

El control del déficit público permitió también una considerable caída de la rentabilidad de la deuda española (276 puntos básicos en 1996 para el bono a 10 años) y un recorte drástico del diferencial con el bono alemán, que se situó en 103 puntos básicos frente a los 359 con que abría el año.En este contexto, el Tesoro aumentó el pasado año en un billón de pesetas su cuenta en el Banco de España y redujo la vida media de la deuda a 3,06 años. Los vencimientos fueron de 14,4 billones de pesetas mientras. Para 1997 está prevista una cifra de 17,1 billones de pesetas, incluidos los 850.000 millones de deuda pública especial que vencen el próximo mes de junio y que no supondrán dificultades adicionales para el Tesoro.

El protagonismo de los fondos de inversión ha provocado también un mayor volumen de operaciones en el mercado secundario de, deuda (un 44% más que en 1996), lo que refleja una alta liquidez.

Por otra parte, las operaciones de lavado de cupón (venta de un título de deuda pública a un no residente para evitar la retención fiscal del 25% que se aplica a los residentes) tuvieron un coste para Hacienda de unos 250.000 millones el pasado año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de abril de 1997.

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