FALLAS DE VALENCIA

Parque jurásico

El portavoz de imagen de la confederación taurina que llaman CAPT ha declarado que ellos quieren una fiesta mederna; los aficionados y críticos retrógrados, el parque jurásico. La CAPT nos ha salido protohistórica y zoóloga.Llaman parque jurásico, por lo que parece, a un toro de cierta casta que salió y Vicente Barrera no pudo con él; fiesta moderna al resto del vacuno sacrificado ayer y todos los días en Valencia, a la ternera coloradita que le correspondió a Rivera Ordóñez, al burro mocho que mugía a Joselito o a la ratita con la que Barrera se atrevió a pegar pases.

Joselito estaba sin estar en él. Podría decirse que vivía sin vivir en sí. Joselito le dio al primer inválido unos pases sentado en el estribo, los remató mediante una espesa teoría de mantazos, y sin tener en cuenta la mansedumbre querenciosa del animal, se lo llevó a los medios y le endilgó un molinete. Los aires del molinete al inválido le dieron alas y al ver los espacios abiertos, trotó hacia las tablas. Siguió una sorda pugna, una especie de diálogo para besugos: Joselito quería pegar derechazos en los medios, el inválido los prefería en el tercio.

Ruiz / Joselito, Barrera, Rivera

Toros de Daniel Ruiz (tres rechazados en el reconocimiento): 3º diminuto impresentable cuerpo ternera, inválido, mocho; 4º, discreto tipo, escandalosamente mocho, borrego; 5º, abecerrado, inválido, noble. De Hermanos Pedrés: 1º discreta presencia, inválido, manso; 2º bien presentado, mocho, con casta; 6º anovillado, inválido y borrego.Joselito: aviso antes de matar y bajonazo escandaloso perdiendo la muleta (ovación y salida al tercio); dos pinchazos, estocada corta atravesada y descabello (silencio). Vicente Barrera: tres pinchazos -aviso-, pinchazo y estocada corta' atravesada baja (aplausos y también pitos cuando saluda); aviso antes de matar, estocada baja, rueda de peones y descabello (oreja). Rivera Ordóñez: pinchazo y estocada (silencio); estocada corta caída perdiendo la muleta, rueda insistente de peones, descabello y se tumba el toro (petición y vuelta). Plaza de Valencia, 18 de marzo. 12 a corrida fallera. Cerca del lleno.

La terquedad del inválido doblegó a Joselito y estuvo diez minutos de reloj instrumentan do pases inconexos y destemplados. Tales formas contradecían la fama de maestro que le han dado y esa condición de as de espadas que asimismo le atribuyen también la desmintió cobrando un escandaloso bajonazo. Al cuarto, desmochado y buey, le tentó ambos muñones, destempló par de pases y lo mató a la última. Vaya tarde la de Joselito.

Rivera Ordóñez exhibió una apostura magnificente pero con aquellos vacos que le echaron no cuadraba la escenografía. Si llega a salir vestido de pastor habría estado más a tono. El ternerillo que hizo tercero apenas embestía y no lo pudo torear. Al sexto tampoco mucho y resolvió ponerse tremendista. Para qué querían más los valencianos. Un torero tremendista que pega molinetes de rodillas les brinda motivos sobrados para pedir la oreja, que es lo que de verdad les gusta. Y la pidieron' Sólo que el presidente no la concedió.

Sufrió mucho la afición con los sobresaltos de Vicente Barrera cuando le arrolló su primer toro al recibirlo -único que sacó casta- y cuando después veía venir sus serias embestidas. Entre acosos y respingos, erráticos cites y violentos enganchones, el toro le desbordo en todos los frentes, Barrera se desquitó con el quinto, que era una mona. Con el quinto pudo mantener la verticalidad y pese a que daba medios pases sin demasiado temple, su larga faena justificó la oreja y el valencianismo respiró tranquilo.

El toro moderno se dejó; el jurásico, no. El portavoz de imagen de la CAPT seguramente se sentirá cargado de razón. Aunque según se mire pues, en realidad, ha nombrado la bicha. Llega a existir la CAPT en los tiempos del jurásico, y los diplodocus y restantes animalitos de Dios de aquel periodo duran un cuarto de hora. A las pruebas nos remitimos: unos cuantos criadores de toros de lidia han aniquilado el toro de lidia. Si serán brutos.

Tan codiciosos y caciquiles como irresponsables e ineptos, quieren encima legalizar la fechoría. Y amenazan con dejar Sevilla sin feria, España sin toros. Bueno, pues que no haya toros, si es necesario pagar semejante precio. En Sevilla y en España se vive muy ricamente con toros y sin ellos. En Sevilla y en España se vive muy ricamente sin las maniobras de los Domecq, de los Sebastián de Erice, de los Gómez Navarro, de los Lozano y de los Chopera. Incluso mejor.

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