Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El director del Liceo dimite tras conocer que serán juzgados seis empleados

El juez acusa a los trabajadores de imprudencia temeraria

El director general del Liceo, Josep Caminal, presentará hoy su dimisión irrevocable a Jordi Pujol, presidente de la Generalitat y del consorcio que rige el teatro, por la acusación de "imprudencia temeraria" de que han sido objeto cuatro trabajadores del Liceo por el incendio que destruyó el teatro en enero de 1994. Los cuatro trabajadores del Liceo y los dos soldadores -empleados de una empresa privada- que realizaban en el telón contra incendios los trabajos, que originaron el siniestro se sentarán en el banquillo de los acusados.

Josep Caminal, nombrado director general.del Liceo en marzo de 1993, había reiterado en público .y en privado que presentaría la dimisión si él o alguno de los empleados del teatro eran juzgados por el incendio. Según ha podido saber este diario, Caminal entregará la carta de dimisión a Jordi Pujol esta mañana.La comisión ejecutiva del consorcio del teatro se reunió ayer de forma urgente para analizar el auto de apertura de juicio oral dictado por el juez instructor en el que se acusa a cuatro trabajadores del teatro: el ex director técnico, Josep María Folch; su ayudante, Konstanze Müller; el subjefe de maquinaria, Jordi Castro, y el electricista José Borrás. El auto incluye también a los soldadores Carmelo Poza y, Juan Bernal. En la reunión del consorcio, Caminal no informó en ningún momento a los representantes de las administraciones de su intención de dimitir.

Las administraciones no quieren que Caminal deje su puesto, ni han pensado en un candidato para sustituirle. Fuentes del consorcio sostienen que el director general debe permanecer en su cargo al menos hasta que el teatro reabra sus puertas. Los miembros del. consorcio, integrado por el Ministerio de Cultura, la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Diputación, consideran que la apertura de juicio no significa una sentencia de culpabilidad.

La comisión ejecutiva hizo pública ayer una nota en la que las administraciones manifiestan. "su pleno convencimiento de la actuación correcta de todo el personal del teatro ante el incendio, así como la plena seguridad de que el origen de éste fue fortuito".

El juez instructor de la causa, José Miguel Fontcuberta, ha fijado una fianza de 2.700 millones de pesetas para los seis acusados, que deberán depositarla -y en su defecto los responsables civiles subsidiarios, es decir, las compañías aseguradoras del teatro y la empresa de soldadura -en el juzgado antes del inicio del juicio oral, puya fecha está todavía por determinar.

El juez acusa a Josep María Folch, actualmente director técnico del teatro de. la Monnaie de Bruselas, de no haber adoptado, "como responsable del cuidado de todos los elementos del escenario", las oportunas medidas y dado las órdenes precisas de retirar los elementos inflamables del escenario, y añade: "No puede servir como causa de exculpación la circunstancia de que en aquella fecha se encontrara en el extranjero". A su ayudante, Konstanze Müller, la acusa de "pasividad",y de que la soldadura que ocasionó el incendio se realizara en "unas condiciones de evidente peligro".

El subjefe de maquinaria, Jordi Castro, y el electricista José Borrás son acusados de no haber "prohibido terminantemente" el trabajo de los soldadores tras advertir Ias condiciones en las que los trabajos se realizaban". A los dos soldadores, Carmelo Poza y, Juan Bernal, el magistrado les atribuye una "grave imprudencia", el haber realizado los trabajos de soldadura, "conociendo, por razón de su oficio, el riesgo que comportaba la utilización de soldadores en las proximidades de materiales altamente inflamables".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 1997