Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Editorial:

El camino correcto

EL DATO conocido ayer sobre la inflación del mes de enero es una gran noticia para todos. Hay que remontarse casi 30 años para encontrar un índice interanual inferior al 3%. Éste es el camino correcto que conduce a la peseta hacia el euro. Siempre nos ha parecido excesivo que, en materia de precios, los Gobiernos -todos los Gobiernos- se apunten los éxitos y adjudiquen a otros los fracasos. En unos y otros tienen mucho que ver factores como la competencia, la evolución de los salarios, la iniciativa empresarial, la evolución de las grandes economías que actúan como locomotoras... Pero también las decisiones de los Ejecutivos. Por ello es natural que Aznar y su equipo económico se atribuyan este magnífico dato, que consolida las posibilidades de acceso a la moneda única europea. EL PAIS ha entendido siempre, desde sus momentos fundacionales (y así figura en sus estatutos), que Europa es parte sustancial del proyecto de una España democrática. Al margen de quiénes sean sus administradores. Si algo echamos de menos cuando Aznar vociferaba en la oposición fueron sus ambigüedades ante el proceso de Maastricht y criticamos algunas intervenciones que sí hicieron un daño objetivo a la vocación europeísta. Cómo olvidar aquella declaración en la que calificó a González de "pedigüeño" cuando el entonces presidente defendía casi en solitario, en la cumbre de Edimburgo de jefes de Estado y de Gobierno, los fondos de cohesión para España. Una de nuestras demandas editoriales más reiteradas al PP durante la anterior legislatura, ante la previsible alternancia en el poder, fue por un compromiso más explícito con la UEM, dados sus titubeos hasta que el Partido Popular Europeo se reunió en Madrid en noviembre de 1995 y le reclamó una declaración sin fisuras. Desde entonces saludamos su nueva y ahora sí inequívoca fe europea.Este presidente afortunadamente converso ha dado pábulo en los últimos días a una supuesta conspiración contra la entrada de la peseta en el euro y en la que participaría algún grupo español. Sus portavoces mediáticos se han encargado de colocar a EL PAS en el centro de esta diana. Es posible que Aznar y su orquesta periodística crean que registrar los movimientos ya nada subterráneos que se están produciendo en Alemania y el área del marco -con Holanda como ariete ocasional- para retrasar la incorporación del peyorativamente denominado Club Med (Italia, España y Portugal) sea conspirar. O que opine que criticar su falta de finura política para afrontar esta especie de racismo monetario (así lo definimos en uno de nuestros editoriales) sea boicotear su liderazgo. Tal vez crea excesivo que se señale que todo ello nace en una Alemania temerosa tras el descubrimiento de unas fisuras insospechadas en su tradicional solidez económica y que han erosionado el pedestal político de Kohl. Para nosotros es sólo informar y cumplir con el papel de la prensa libre.

Se equivoca Aznar otra vez si pretende que silenciemos los debates de Davos, las declaraciones cíclicas de un ministro alemán u holandés, los informes del entorno del Bundesbank que merecen grandes despliegues en la primera página del Financial Times o las declaraciones de sus ministros proponiendo "parar el reloj" de la moneda única, lo que provocó la bajada de la Bolsa y de la peseta, Saludamos que el margen entre el bono alemán y el español cayera por debajo de 90 puntos desde los 500 en los que llegó a estar, como síntoma de la apuesta de los mercados por que la peseta estará en el euro desde el primer día. Lamentamos, porque es -negativo para nuestra economia, que esa tendencia se haya roto para situarse de nuevo por encima de los 100. Pero nuestros lectores deben valorar lo uno y lo otro. . -

Tal vez el actual Gobierno entienda que - apoyar a España en este proceso hacia la unidad europea equivale a bendecir todas sus decisiones económicas y políticas. Sepan nuestros lectores que -en este y en otros temas muy actuales- seguiremos comprometidos con los

presupuestos profesionales con los que nacimos: criticaremos lo que estimemos criticable y apoyaremos aquello que nos parezca positivo, con el margen de error que tiene cualquier juicio. Busque el Ejecutivo en otra parte, si las hay, conspiraciones contra el ingreso de la peseta

en el euro... Son otros -algunos de sus periodistas de cámara y algún político que desde sus antípodas políticas le sirve de aliado ocasional- quienes se han opuesto a este proceso, por otra parte con toda legitinúdad.

Una y otra vez hemos sostenido que el mejor pasaporte para el euro es cumplir todas y cada una de las condiciones fijadas en el Tratado de Maastricht. Contra eso no cabe ninguna conspiración, ni exterior ni interna. De ahí que insistamos en nuestra exigencia de -que el Gobierno haga unos deberes puya dificultad no se nos escapa. Y para el supuesto de que no se aprobara alguna de las asignaturas -algo que puede ocurrir también a países de mayor fortaleza económica, Alemania incluida-, Aznar debería reforzar su autoridad política con vistas a una batalla que en ese caso sí se presiente encarnizada. Ahí nos tendrá a su lado. Pero lo primero, lo fundamental, es cumplir los criterios acordados. La inflación de enero señala el camino correcto. Nadie celebrará más que nosotros si se confirma en.el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 1997