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El Defensor del Pueblo pide mayor control en la venta de navajas y armas simuladas

Iniciada una investigación ante la Dirección General de la Guardia Civil

El Defensor del Pueblo ha reclamado a las autoridades un mayor control en la venta de armas blancas prohibidas por la Ley, así como en las ventas por catálogo de armas simuladas, que puedan ser adquiridas por menores. Esta oficina ha iniciado una investigación ante la Dirección General de la Guardia Civil para determinar qué control se ejerce sobre las empresas que ofrecen este tipo de armas por correo, después de recibir varias quejas en los últimos meses de padres cuyos hijos habían sido sancionados con multas de diversa cuantía por tenencia de este tipo de armas.

El Defensor del Pueblo ya había encendido sus luces de alarma hace meses, después de realizar un seguimiento sobre el control oficial de la venta de armas. Hace ahora tres años se inició una investigación cuyas conclusiones indican que la Guardia Civil no realiza con la suficiente eficacia su tarea de vigilancia en dos aspectos concretos: las armas blancas y la venta de armas simuladas.Fuentes (le esta oficina indicaron a El PAÍS que ya en 1994 se recomendó al entonces Ministerio de Justicia e Interior que se dictasen instrucciones para extremar las medidas de vigilancia por parte de las unidades de la Guardia Civil, respecto a la venta de armas blancas prohibidas en establecimientos abiertos al público. La legislación incluye entre éstas las navajas automáticas, los objetos punzantes de más de 11 centímetros de largo y los cuchillos de doble filo, que sólo se pueden vender para usos cinegéticos a aquellas personas que tengan licencia de armas.

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La Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos acordó, a la vista de esta recomendación, instar a la Dirección General de la Guardia Civil a que aumenten las medidas de vigilancia respecto a la venta de armas blancas. Así mismo, se inició una campaña informativa, que incluía la exigencia a los establecimientos que ofrecen este tipo de armas de que adviertan a los compradores sobre las condiciones de utilización de las mismas.A medida que pasaba el tiempo, los funcionarios de la Oficina del Defensor del Pueblo constataron el aumento de agresiones y peleas callejeras, en las que se utilizaban navajas automáticas y que causaban graves lesiones, incluso la muerte en algunos casos. Por ello, se ha iniciado una investigación de oficio para determinar la eficacia de los controles de la Guardia Civil.

Según los datos que obran en poder del Defensor del Pueblo, ni el control ni la información pública sobre la legislación que regula su venta y tenencia son suficientes. Por ello, se ha emitido una recomendación a las autoridades españolas para que se extremen las medidas de vigilancia, por un lado, y se lleve a cabo una campaña de información, por otra, sobre las limitaciones legales.

Fuentes de esta oficina reconocieron la dificultad de actuar en este terreno, debido a la enraizada cultura española de fabricación y utilización de navajas. Insistieron, sin embargo, en la urgencia de actuar ante el aumento de la violencia callejera y el "preocupante descenso de la edad de los jóvenes que se enzarzan en peleas callejeras especialmente violentas".

Juguetes peligrosos

Además, el Defensor del Pueblo ha decidido tomar cartas en el asunto de la venta de armas simuladas. En febrero pasado, un ciudadano denunció ante la citada institución la sanción de 50.000 pesetas impuesta por la Delegación del Gobierno en Madrid a su hijo de ocho años por la tenencia de una pistola simulada marca Colt MK IV, por considerarla injusta. La pistola de juguete había sido adquirida por unos amigos del niño en el barrio madrileño de Rivas Vaciamadrid.Los técnicos de esta oficina iniciaron entonces una investigación, a la que se sumaron otras denuncias de padres por sanciones administrativas similares -amparadas en la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana- a niños que tenían pistolas simuladas adquiridas por correo. Las pesquisas llevaron a varias empresas de Barcelona que ofrecen estas armas simuladas por catálogos, a los que tienen acceso tanto mayores como menores de edad.

Los informes concluyeron en septiembre y mostraron la absoluta desinformáción de los ciudadanos sobre la legislación de armas simuladas y la ineficacia de las autoridades en el control de estas ventas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de diciembre de 1996