Moscú apuntará sus misiles contra los países del Este que entren en la OTAN

El ministro de Defensa de Rusia, Ígor Rodiónov, señaló ayer en un artículo de prensa las medidas que su país podría tomar si se cumplen los planes de la OTAN de ampliarse al Este: pondría obstáculos en las conversaciones de desarme, buscaría aliados en otra parte, replantearía su doctrina militar y estudiaría apuntar con sus misiles hacia los países europeos que se integrasen en la nueva Alianza Atlántica: "Es enteramente posible", precisó en un texto publicado en el diario Nezavisimaya Gazeta, "que nos encontráramos ante la necesidad de fortalecer nuestros grupos de fuerzas en el Sur, el Oeste y el Noroeste sin tener en consideración el acuerdo que limita el armamento convencional en Europa"."Incluso", añade en su artículo Rodiónov, "podría llevamos a redirigir nuestros misiles contra aquellos países que entren en la OTAN, más aún si esos países permiten a la Alianza. Atlántica instalar armas nucleares en su territorio".

El primer ministro ruso, Viktor Chernomirdin, a punto de víajar hacia Lisboa para participar en la cumbre de la OSCE, también criticó ayer en Moscú los planes de la Alianza Atlántica de extenderse al Este de Europa. "Estamos categóricamente en contra. Rusia tiene su posición y la mantendrá con firmeza en Lisboa", señaló.

Sistema de seguridad

El jefe del Gobierno admitió que su país no tiene derecho de veto sobre la ampliación de la OTAN, pero dijo que sus puntos de vista deben ser tomados en consideración. En su opinión, la OSCE debe convertirse en el eje de la futura estructura de seguridad europea. Rusia, añadió Chernomirdin, quiere participar activamente en el proceso de construcción del nuevo sistema. Insistió en que no se puede aislar a Rusia en este contexto: "Rusia es Europa, es nuestra casa, y estamos muy lejos de mostramos indiferentes sobre el tipo de casa que debe ser. No queremos que el sistema de seguridad sea construido sin Rusia".La oposición a los planes de expansión de la OTAN es una de las cuestiones sobre las que los dirigentes políticos rusos coinciden, más allá de las diferencias ideológicas. Todos opinan que la concreción de esa posibilidad supondría un grave riesgo para la seguridad del país. No obstante, se han producido sugerencias de altos funcionarios del Kremlin en el sentido de que tal vez fuese mejor mostrarse conciliatorios y aceptar alguna forma de ampliación, limitada y condicionada, de la Alianza Atlántica.

En este sentido, el propio Rodiónov ha dejado claro que se están haciendo esfuerzos para mejorar la coordinación entre el Kremlin, el Gobierno y los Ministerio de Exteriores y, Defensa respecto a la política a seguir sobre la OTAN. "Cuanto mayor éxito tenga esa coordinación, más ventajosos serán para Rusia los acuerdos y tratados que firmemos", dijo el ministro de Defensa

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de diciembre de 1996.

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