Andrés Sánchez Robayna publica sus últimas reflexiones poéticas
"Los verdaderos diarios son la inscripción del propio cuerpo y, en ese sentido, no hay distinción entre la materialidad de la escritura y la textualidad de la experiencia. Creo que, pese a todos los artificios sociológicos y mediáticos, seguimos, por fortuna, instalados en la modernidad romántica. Para mí está claro que la vida sigue siendo una aventura textual". Así se expresa el poeta y crítico literario Andrés Sánchez Robayna (Las Palmas de Gran Canaria, 1952) al hilo de su último libro, La imninencia. Diarios, 1980-1995 (Fondo de Cultura Económica), un dietario de reflexiones filosóficas y poéticas mantenido en los últimos 15 años, y que fue presentado en el Instituto de México, en Madrid, por Carlos García Gual y Juan Malpartida.Por las páginas de La inminencia, estructuradas en capítulos con los nombres de los meses que van de julio de 1980 a diciembre del pasado año, se van desgranando aforismos, poemas en prosa y pequeños ensayos que surgen indistintamente de lecturas y vivencias del poeta. "Mis modelos son el diario poético de Juan Ramón Jiménez y, sobre todo, el Zibaldone, de Leopaldi", explica. "El título habla, por supuesto, de la espera y la esperanza, pero también de que toda palabra impresa no es más que la inminencia infinita de esa palabra".


























































