Muere Alex Zanardi, expiloto de Fórmula 1 y medallista paralímpico
El italiano fue un ejemplo de superación tras una vida marcada por los accidentes


Unos destacarán la vida de Alex Zanardi (Bolonia, Italia, 1966-2026) como una concatenación de tragedias. Otros, en cambio, preferirán subrayar el éxito innegable de su mayor hazaña: renacer de un terrible accidente mientras competía en una carrera de coches, en Alemania, en el que perdió las dos piernas, y alzarse con cuatro medallas de oro y dos de plata en handbike –ciclismo adaptado– en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y Río 2016. Un ejemplo de superación que provocó la admiración del mundo entero, y que le llevó a ganarse el apodo de Ave Fénix por esa capacidad de renacer de sus cenizas. Especialmente representativa fue la foto del atleta tras ganar el oro en Brands Hatch (Gran Bretaña), en la contrarreloj individual en la categoría H4, en la que el italiano levanta su bicicleta con una sola mano por encima de su cabeza.

La noticia del fallecimiento del boloñés, que en octubre hubiera cumplido 60 años, se hizo pública este sábado, más de cinco años después del último golpe que le dio la vida. Esta vez (2020), tras perder el control de su bicicleta durante una carrera benéfica en Italia, invadir el carril contrario y estrellarse contra un camión. El traumatismo craneal y las lesiones neurológicas que se derivaron de aquel brutal impacto le llevaron a ser intervenido en diversas ocasiones, y a retirarse de los focos.
A Zanardi le costó mucho convencer a sus padres antes de que le permitieran subirse a un kart. Una reacción más que comprensible después de que Cristina, su hermana mayor, muriera en un accidente (1979). Sin embargo, la insistencia del joven Alex le llevó a terminar en las carreras, primero, y le vehiculó después hasta la Fórmula 1, donde compitió con hasta cuatro escuderías distintas, un total de 41 grandes premios y con la sexta posición del Gran Premio de Brasil de 1993, con Lotus, como mejor resultado de su hoja de servicios en el Mundial. En 1995 cambió de registro y se fue a competir a Estados Unidos, a la Champ CART, donde pronto se convirtió en una de las principales estrellas del certamen, que ganó en 1997 y dominó en 1998, con siete triunfos y 15 podios de 19 citas. El gran nivel exhibido le llevó de regreso a la F1, con Williams (1999), en la que fue su última experiencia en el Gran Circo. Dos años después de aquello, en 2001, Zanardi sufriría el golpe más salvaje, y que marcaría su existencia para siempre.

Fue en una carrera en Lausitzring, Alemania, en la que arrancó desde el fondo de la parrilla, antes de comenzar a escalar posiciones. En una reincorporación a la pista tras pasar por el taller, Zanardi trompeó y se quedó en medio de la pista, en la trayectoria en la que llegaba Patrick Carpentier, que logró sortearlo. Quien no pudo hacerlo fue Alex Tagliani, que circulaba justo detrás y le golpeó violentamente. Allí perdió las dos piernas, una a la altura de la rodilla y otra a la altura de la cadera, además de tres cuartas partes de la sangre de su cuerpo. “Cuando me desperté, ya sin las piernas, pensé en la parte de mi cuerpo que todavía mantenía, no en la que había perdido”, dijo después Zanardi, que tardó menos de dos años en volver a competir, en el Campeonato Europeo de Turismos, con un coche especialmente adaptado. Después promocionó al Mundial de Turismos (WTCC), en el que volvió a subirse al escalón más alto del podio (2005). En 2009 se retiró del WTCC, antes de preparar su asalto a los Juegos Paralímpicos.


























































