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El Gobierno da de nuevo marcha atrás en su proyecto privatizador de la sanidad pública

Una enmienda del PP aclara que la gestión estará sólo en manos de entidades públicas

"No vamos a privatizar hospitales. No queremos cargarnos la sanidad pública; sólo mejorarla y modernizar su gestión". Con este argumento, y para que no haya dudas, el Partido Popular ha preparado una enmienda a su proyecto sobre nuevas formas de gestión sanitaria mediante la cual se restringe claramente la gestión de la sanida pública a "entidades públicas admitidas en derecho" y no, como decía el texto, a "cualquiera entidades admitidas en derecho". Del ámbito privado, asegura el PP, sólo se quieren aprovechar ciertos métodos de gestión. El PSOE e IU son escépticos. Ambas formaciones políticas vieron ayer rechazadas en el Congreso sus enmiendas a la totalidad del proyecto.

La Xunta de Galicia creó una fundación pública para gestionar el hospital de Verín. Sus trabajadores no son funcionarios; sus médicos ganan incluso más que en la sanidad pública y, según las propias cuentas de la Xunnta y del ministro de Sanidad, José Manuel Romay, la atención es más barata que en los hospitables homologables de la zona y, además "el grado de satisfacción del ciudadano es mayor". Ese es el nuevo modelo de gestión que el PP asegura perseguir con su proyecto de ley Habilitación de nuevas formas de gestión del Insalud, cuyo texto, por cierto, no habla del, Insalud, sino de todos el Sistema Nacional de Salud.Para que quede claro que no hay espíritu privatizador en dicho proyecto, el Gobierno ha realizado ya dos modificaciones sobre el texto original. La primera, mediante una rectificación en el BOE, que eliminaba la posibilidad de que la gestión quedara en manos de "cualquier entidad admitida en derecho, pública o privada". Desapareció esta última advertencia de "pública o privada". Ahora, la enmienda que va a presentar el PP en el Congreso añade sólo lo de "pública".

Tres filosofías dispares

Por si aún quedaran dudas, el PP va a proponer. una segunda enmienda a esta corta ley de un sólo artículo en la que restringe los conciertos y acuerdos con los privados a entidades vinculadas a la red pública".Para la portavoz socialista Ángeles Amador estas puntualizaciones no son suficientes. "No se puede sustituir el ejercicio de un servicio público por una entidad benemérita, porque las fundaciones no están pensadas para sustituir a la Administración en la prestación de un servicio público".

El diputado popular José Ignacio Echániz, que ayer se encargó en el pleno del Congreso de defender el proyecto de ley del Gobierno, asegura que éste sólo trata de modernizar las estructuras "para mejorar el sistema público". Pero Amador niega la mayor: "Ustedes no quieren modernizar, sino cambiar el modelo". En el debate de ayer hubo tres filosofías distintas para defender el mismo sistema. El PSOE presentó un texto alternativo en el que trataba de introducir ciertas garantías. "El desarrollo de la ley no puede quedar al albur del Gobierno. Hay que especificar, por ejemplo, qué régimen va a tener el personal o garantizar la prestación de todos los servicios".

"¿El personal? No hace falta que sean funcionarios", dice Echániz. "En el actual sistema público hay un 50% de interinos que no tienen ninguna se-, guridad en el empleo. Con nuestra fórmula no son funcionarios, pero sí tendrán un empleo fijo".

Frente a ambas concepciones de la gestión sanitaria se sitúa la de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya. Para su portavoz Ángeles Maestro: "la separación entre el sistema público y privado es imprescindible para mantener la calidad del sistema público". Esta formación política rechaza incluso cualquier tipo de gestión privada, aunque no se ponga en riesgo la titularidad pública de los centros. La tesis de este grupo y su texto alternativo, también rechazado tomo el del PSOE, es calificado por Echániz como "regresivo". "Cuando otros países europeos apuestan por modelos como los que nosotros proponemos, IU sigue defendiendo el modelo cubano".

El proyecto del Gobierno seguirá adelante en su trámite parlamentario, ahora con el de bate de las enmiendas parciales. Las que va a presentar el PP ya fueron perfiladas de alguna manera ayer en el pleno por Echániz y contó con apoyo mayoritario de la Cámara: los votos del PP, mas los del PNV, Coalición Canaria y CiU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de octubre de 1996