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El cámping Las Nieves superó tres expedientes administrativos sin que se presentaran alegaciones

El cámping Las Nieves, que el pasado día 7 fue arrasado por una tromba de agua que acabó con la vida de al menos 86 personas, superó tres expedientes administrativos entre los años 1985 y 1988, antes de recibir la licencia de apertura, sin que durante los periodos de exposición pública se presentara una sola alegación. Tampoco hubo recursos, ni en la vía administrativa ni en la judicial, una vez concedidas las autorizaciones. En los más de ocho años de funcionamiento, el cámping tampoco ha recibido denuncias por motivos que afectasen a su seguridad.

El primer análisis de la documentación que obra en poder de la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Jaca, María Puy Aramendía, relativo al expediente administrativo de concesión de licencias, reflejaba la ausencia de cualquier tipo de informe que alertara sobre posibles riesgos por la ubica ción del cámping. Los expedientes de cesión de terrenos y de recalificación de uso de suelo que debió seguir el propietario antes de iniciar su construcción, también en poder de la juez, fueron aprobados sin que ningún grupo político ni colectivo planteara el menor inconveniente. El proceso fue sumamente ágil, apenas dos años, pese a la larga tramitación que precisa, si bien fuentes municipales señalaron que se debió a la unanimidad de todos los grupos políticos. La licencia de obras fue concedida en el año 1986 por José María Bara, alcalde de Biescas por Alianza Popular, y la de apertura definitiva dos años después por su sucesor, Agustín Ramón, de Izquierda Unida. No medió ningún tipo de discrepancia entre ambos concejos.

Línea de alta tensión

Energía e Industrias Aragonesas (Eiasa), empresa del grupo March que en los años ochenta gestionaba las centrales hidroeléctricas del valle de Tena y la red de suministro a las poblaciones, exigió que se ampliara el área de seguridad, previsto en el trámite de cesión de suelo, en tomo a una línea de alta tensión que se encontraba en los límites del cámping. La situación se resolvió al modificarse el área prevista para el cámping. Los 33.000 metros cuadrados iniciales se redujeron a 29.000, según el documento de cesión suscrito por el socialista Enrique López, consejero de Agricultura del Gobierno regional. La cesión tenía una validez de 30 años y el canon fijado inicialmente era inferior a las 400.000 pesetas anuales. El terreno excluido correspondía a la zona de seguridad de la línea de alta tensión y no se incluyó en el acuerdo de cesión de suelo para evitar que la compañía hidroeléctrica presentara alegaciones. A comienzos de los noventa, Eléctricas Reunidas de Zaragoza, filial de Endesa, compró a Eiasa todas sus instalaciones en el valle de Tena. También consideró correctas las instalaciones.La recomendación de la Confederación Hidrográfica del Ebro de dejar una franja de siete metros entre el barranco y el cámping y la exigencia de instalar una estación depuradora de aguas residuales, incumplida por su propietario, son las únicas recomendaciones o exigencias que aparecen planteadas en los tres expedientes en poder de la juez, previos a la licencia de apertura. La unanimidad con la que se aprobó el proyecto no oculta algunas tensiones que se produjeron en Biescas durante su tramitación, al coincidir ésta con la solicitud de un tercer cámping, paralizado a causa de un recurso judicial. La tragedia del pasado día 7 ha sepultado, sin embargo, aquellos recelos. Los antiguos alcaldes de la localidad coinciden en señalar que los problemas no tuvieron nada que ver con la ubicación del cámping y la unanimidad es absoluta a la hora de corroborar las palabras de José Gracia, primer alcalde democrático de la localidad: "No vamos a dar pie a que ecologistas o grupos políticos que nunca habían dicho nada y que incluso aprobaron el proyecto, quieran ahora sacar provecho y hacer aún más daño al pueblo".

Ramón Ruba, propietario de uno de los hoteles de Biescas, echa mano de su dietario y recuerda: "Desde hace muchos años, nos visitan ingenieros y geógrafos de toda Europa para conocer las obras de Arás. Yo he tenido alojados a ingenieros de Bélgica, Francia, Inglaterra, Alemania, de toda Europa. Han venido autocares con estudiantes de ingeniería de numerosas escuelas españolas y nunca nadie ha cuestionado la obra. Venían porque era un ejemplo en todo el continente". La corrección hidrológica realizada tanto en este barranco como en el próximo de Arratiecho incluso vienen recogidas en diferentes libros de texto utilizados en escuelas de ingeniería españolas.

Luis Estaún, alcalde de Biescas, y el presidente del Gobierno regional, Santiago Lanzuela, han criticado el oportunismo de los que han cuestionado la seguridad de la zona cuando se han producido las muertes y en 11 años jamás acudieron a ninguna instancia para advertirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de agosto de 1996

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