José Carlos Plaza reivindica el humor del Shakespeare trágico

Estreno en el Festival de Mérida

El director José Carlos Plaza retoma a William Shakespeare con una de sus más bellas tragedias, Antonio y Cleopatra, en versión de Jenaro Talens, que se estrenará el próximo día 7 dentro del Festival de Teatro de Mérida. Plaza considera que este texto, además de tragedia, rezuma todo "ese escabroso y guarrón sentido del humor de Shakespeare" y plantea la lucha apasionada entre lo público y lo privado. Como protagonistas, una Cleopatra pelirroja y pálida, la actriz Magüi Mira, y un Marco Antonio, más cercano a los hombres que a los héroes guerreros, el actor Chema Muñoz.

"De Shakespeare siempre me atrae especialmente que es muy gracioso", afirma Plaza desde la seguridad de saberse conocedor de la dramaturgia del autor inglés. Un humor muchas veces oculto tras las siempre personales interpretaciones de los directores que lo llevan a escena, o bajo la dramática tensión de las historias que narró Shakespeare, del que Plaza ha montado en los últimos años Hamlet o El mercader de Venecia, cuando era director del Centro Dramático Nacional. Antes dirigió el Teatro Experimental Independiente (TEI) y el Teatro Estable Castellano (TEC). Entre un periodo y otro muchos galardones, entre los que cabe destacar el premio nacional de teatro, que obtuvo en 1966, 1973 y 1984.En su montaje, que el próximo día 7 estrenará en el Festival de Teatro de Mérida, donde permanecerá cinco días en cartel antes de iniciar una gira por diferentes ciudades españolas, Plaza no ha prescindido de ese divertido humor ni de el objetivo que el piensa que Shakespeare perseguía en esta obra: "Plantea una lucha apasionada entre lo público y lo privado, pero mi apuesta es que en esa lucha no debe vencer nadie, es ley de vida y debe mantenerse siempre, es una lucha tremenda y hermosa en la que se produce el encuentro con uno mismo, ya que la obra nos conduce desde los arquetipos públicos a la intimidad del ser privado", señala este director que abandonó su formación como abogado y psicólogo para adentrarse en las técnicas teatrales del desaparecido William Layton, siendo primero actor y después director de teatro y ópera.

Shakespeare escribió en 1606, en plena etapa de madurez, La tragedia de Marco Antonio y Cleopatra, basándose en Vidas paralelas, de Plutarco, texto del que también partió al escribir Coriolano y Julio César. Plaza, que define esta obra, que le rondaba por la cabeza hace décadas, como una de las más bellas explosiones del pensamiento humano, destaca de ella una serie de ingredientes: "Ideas, acción, sentimientos y un profundo sentido del humor, todo transmitido con un exuberante lenguaje, desbordante de imágenes poéticas y del contraste entre la pasión y la sexualidad y la pérdida del propio yo a través de lo femenino y lo masculino", dice. Para el responsable de la traducción y versión, Jerano Talens, esta obra se articula sobre dos planos paralelos y contradictorios: "Por una parte el conflicto real entre dos culturas (Roma y Egipto), y por otra la pugna simbólica entre un mundo arcaico y otro moderno, entre el principio- femenino y masculino, entre sentimiento e imaginación, entre fecundidad y aridez...", afirma.

Esta producción de Fila 7, S. L. y el propio festival, cuenta además de con Magüi Mira y Cherna Muñoz, a través de los que Plaza ha respetado la edad propuesta por el autor de la obra, con otros actores con los que este director ha trabajado en otras ocasiones, como Fernando San Segundo (en el papel de César), Joaquín Notario, Pilar Bayona, Amparo Pascual, Fidel Almansa, Miguel Foronda, Javier Román, Carlos Ibarra, José Luis Santos, José González, Arsenio Luna y Ángel Sardá. Plaza también ha recurrido a sus habituales colaboradores como Pedro Moreno, para el vestuario, Francisco Leal, para iluminación y espacio escénico, y Mariano Díaz como compositor.

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