Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El dueño de la sauna 'gay' se querella contra la edil de Centro por no atajar Ia "corrupción"

Francisco Herrero, dueño de la sauna gay Paraíso, que ha denunciado una trama de corrupción entre funcionarios del Ayuntamiento, ha ampliado su querella inicial para incluir en ella al alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, y a la concejal de Centro, María Antonia Suárez. Herrero, cuyas acusaciones de corrupción han desatado una tormenta política en el Ayuntamiento, imputa al alcalde y a la edil de Centro un delito de prevaricación, "por saber que existía corrupción y no atajarla", afirmó ayer José Emilio Rodríguez Menéndez, abogado de Herrero.

"El delito de prevaricación también se comete por omisión; es decir, por conocer las situaciones de corruptela y no hacer nada", aclaró Rodríguez Menéndez.El escrito con la ampliación de la querella fue presentado el pasado viernes ante el Juzgado de Instrucción 37 de Madrid. Su titular, Purificación Romero, comenzará a interrogar "en breve" a los funcionarios supuestamente implicados en la trama de corrupción denunciada por Herrero, aseguran fuentes jurídicas.

Los empleados públicos contra los que Herrero vierte sus principales acusación son Juan Bautista Beltrán, jefe del negociado de Industria de la Junta Municipal de Centro, y Carmelo García, funcionario de la Gerencia de Urbanismo.

En su denuncia inicial, Herrero afirma que pagó dinero a Beltrán y a García -a éste último le ha definido como una especie de conseguidor capaz de desbloquear cualquier asunto municipal- para evitar que su local fuese precintado por carecer de licencia.

"Hay locales que tienen que pagar para que no los cierren", reiteró ayer Herrero. Beltrán ha reconocido haber recibido de Herrero, periódicamente, cantidades que oscilaban entre las 100.000 y las 50.000 pesetas. García, en cambio, niega contundentemente las imputaciones de Herrero. "Son falsa, y hay que probarlas", ha dicho. Ambos, no obstante, han sido expedientados por el Ayuntamiento.

Vía contenciosa

Aparte de ampliar la querella, el dueño de la sauna ha acudido también a la vía contencioso-administrativa como respuesta a la orden municipal de clausurar -y vallar- su local, denominada Paraíso y enclavado en la calle Norte, 15."El 50% de los negocios que hay en Madrid funcionan al amparo de haber solicitado la licencia de apertura", explicó ayer el letrado José Emilio Rodríguez Menéndez, abogado de Herrero. "¿Porqué se cierra ésta y no, por ejemplo, los centenares de locales sin licencia que hay en el edificio de la plaza de España; y el Ayuntamiento lo sabe? Porque alguien está cobrando dinero", se respondió.

Herrero indicó ayer qué se le ha denegado la licencia de apertura a última hora -el pasado 17 de julio-, cuando los técnicos ya habían dado luz verde a su concesión. "Amparo Balcanera, jefa de Asuntos Generales, tenía sobre su mesa la licencia con el visto bueno, a falta sólo de efectuar la liquidación final de tasas, pero no ha querido firmarla", subrayó Herrero. La querella ampliada el viernes también va dirigida contra Balcanera, "por prevaricación, y también como cooperadora necesaria de un supuesto delito de cohecho", agregó el letrado Rodríguez Menéndez.

A juicio de este jurista, la orden de cierre y vallado del local, decretada por la edil de Centro, constituye un delito de prevaricación, y responde "a una venganza" de la concejal y el alcalde "contra don Francisco por haber denunciado que existe corrupción en el Ayuntamiento".

Rodríguez Menéndez confía en que los jueces de lo contencioso restaurarán "esta misma semana" la legalidad y anulen la orden de cierre. La actitud municipal revela desinterés para esclarecer este asunto, opina el letrado. Y agrega: "No quieren investigar nada, prueba de ello es que el alcalde no ha aceptado crear la comisión de investigación pedida por el Grupo Socialista".

El dueño de la sauna insistió en que existe corrupción (habló de otros casos de funcionarios implicados en la trama ("que ya saldrán", dijo) y atribuyó el cierre de su local, además de a la venganza, al hecho de que sus clientes "fuesen homosexuales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de julio de 1996

Más información

  • Su abogado asegura que el Ayuntamiento ha vallado el local "como venganza"