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Miles de tutsis moderados se manifiestan en apoyo del nuevo lider de Burundi

Unos 3.000 tutsis moderados, simpatizantes de Pierre Buyoya, se manifestaron ayer por las calles de Bujumbura, la capital, en apoyo del nuevo hombre fuerte de Burundi, 48 horas después del incruento golpe militar que ha sido condenado por la comunidad internacional y por la Organización para la Unidad Africana (OUA). El júbilo de la etnia minoritaria contrasta con el temor a represalias que confiesa la población hutu. Buyoya ha afirmado que quiere poner fin a la violencia y ha propuesto negociar con los hutus más radicales. Entretanto, el aeropuerto de la ciudad, cerrado al igual que las fronteras terrestres el pasado jueves, quedó reabierto al tráfico ayer a mediodía.La manifestación fue autorizada a pesar de que los nuevos gobernantes anunciaron la suspensión de las actividades de los partidos y las concentraciones públicas. Los participantes portaban retratos de Buyoya, un instruido comandante educado en Bélgica, la antigua metrópoli, impulsor de la democratización del país cuando estuvo en la presidencia gracias a otro golpe entre 1987 y 1993. "Estamos aquí para respaldar al nuevo régimen, que pretende reconstruir la unidad nacional, combatir el genocidio y luchar contra la impunidad", declaró Charles Mulcasi, líder de la Unión para el Progreso Nacional (Uprona), principal partido de la oposición dominado por los tutsis.Despliegue militar

Soldados del Ejército regular, que controlan los tutsis, han sido desplegados alrededor de la capital para poder hacer frente a eventuales asaltos de los radicales hutus, que ya han advertido que no reconocen a Buyoya y han avisado que acentuarán sus ataques. El Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia (CNDD), el grupo radical de la mayoría hutu, se ha negado a participar en el debate ofrecido por el nuevo presidente defacto de entablar negociaciones para restaurar la democracia.

Buyoya tampoco ha logrado el consenso de toda la población tutsi. "Nos opondremos a este Gobierno con las mismas tácticas que utilizamos con el anterior", dijo ayer el líder radical tutsi y ex presidente Jean-Baptiste Bagaza, quien fue depuesto precisamente por el ahora hombre fuerte en 1987.

Mientras, EE UU, que considera al hutu Sylvestre Ntibantunganya como único presidente legítimo -y que se halla refugiado en la residencia del embajador norteamericano- ha decidido imitar a la Unión Europea al suspender temporalmente la ayuda humanitaria al atribulado país centroafricano. El secretario general de la OUA, Salim Ahmed Salim, declaró ayer que Buyoya debe abandonar el poder. Mientras, los presidentes de Uganda y Tanzania y el anciano líder tanzano y mediador para Burundi Jullus Nyerere se reunieron ayer en Nairobi (Kenia) para estudiar la crisis y preparar el encuentro que esta semana celebrarán al respecto seis mandatarios centroafricanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de julio de 1996