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Batalla campal en Yakarta después de que la policía tomara la sede del principal partido de la oposición

Las calles de Yakarta fueron escenario ayer de una auténtica batalla campal entre la policía y los manifestantes, en su mayoría estudiantes, partidarios de Megawati Sukarnoputri, que fue expulsada de la dirección del Partido Democrático de Indonesia (PDI) hace un mes, gracias a una maniobra gubernamental. Los disturbios se originaron después de que la policía tomara durante la madrugada la sede del PDI, donde se habían atrincherado numerosos seguidores de Megawati, hija de Sukarno, el héroe de la independencia y primer presidente de Indonesia uno de los grandes países asiáticos de economía emergente.Tras casi un día de disturbios, en los que los manifestantes incendiaban y apedreaban cuanto encontraban a su paso mientras eran perseguidos por la policía, provista de vehículos blindados, y cañones de agua, Yakarta presentaba anoche un aspecto desolador con columnas de humo emergiendo en el centro de la capital. Un hombre murió al caerse desde la terraza de un edificio a la que se había subido para huir de las llamas que consumían la sede del banco gubernamental Exim.

Los incidentes comenzaron en la noche del viernes (madrugada de ayer en España),cuando un grupo de disidentes del PDI, armados con piedras y bastones, trataron de apoderarse de la sede del partido. La policía intervino en apoyo de éstos y a primeras horas de la madrugada lograba el desalojo de los seguidores de Megawati y entregaba el local a los rebeldes. La dirigente del PDI no se encontraba en el edificio, situado en una zona residencial de la capital.

La salud de Subarto

El Gobierno indonesio manipuló y respaldó un congreso de disidentes del PDI, celebrado hace un mes, en el que se eligió un nuevo dirigente del partido. En medios políticos se asegura que el Gobierno comenzaba a tomarse muy en serio la posibilidad de que el PDl, bajo el liderazgo de Megawati, ganase en las elecciones generales del año próximo y asestase una "vergonzosa derrota" al gobernante partido Golkar. Y lo que es peor aún, que Megawati fuese capaz de ganar las elecciones presidenciales de 1998, a lo que, sin duda, contribuirían los intensos rumores sobre la mala salud del actual presidente Suharto, de 75 años."Entramos en un periodo absolutamente crítico de nuestra historia política. El Gobierno se ha colocado del lado de los que violan la ley", afirmó Mochtar Buchori, un periodista muy próximo a Megawati. Buchori aseguró que la lucha ahora está en dos frentes: en los tribunales y en las calles.

Al menos 37 militantes del PDI fueron trasladados heridos al hospital, dos de ellos en estado grave. En los disturbios también resultaron heridos otro medio centenar de civiles.

Según testigos oculares, alrededor de unos 10.000 manifestantes incendiaron un cuartel, un edificio de nueve plantas que alberga parte del Ministerio de Agricultura, varias oficinas de bancos, además de varios autobuses y coches.El general de brigada Sutiyoso, comandante militar de Yakarta, declaró que numerosos delincuentes se infiltraron entre los manifestantes y que el Ejército tomará las medidas necesarias para restablecer el orden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de julio de 1996

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