La Casa Blanca reconoce que no había previsto el atentado
La Casa Blanca reconoció ayer que las autoridades militares estadounidenses destinadas a Arabia Saudí no estaban preparadas para un ataque de la magnitud del camión bomba que destrozó el martes un edificio de viviendas de una base militar cerca de Dahrán. Puntualizaron que la responsabilidad directa es de las autoridades saudíes, que debían patrullar los alrededores de la base, y prometieron tomar medidas para evitar otro ataque similar.El del martes es el segundo atentado contra objetivo, norteamericanos en Arabia Saudí en siete meses. Efectivos de la V Flota de EE UU con base en Bahrein, han sido llamados a Arabia Saudí.
Un segundo grupo, Hezbolá-Golfo, reivindicó ayer con una llamada telefónica, la autoría del ataque. Hezbolá Golfo es tan desconocida como la Legión del mártir Abdulá el Huzaifi, que se lo atribuyó el miércoles.
El secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher, reconoció en Lyón, donde asiste a la cumbre del Grupo de los Siete que no sabe si los presuntos grupos que reclaman la autoría del atentado son reales o no. El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, no tiene tantas dudas: "No sabemos todavía quiénes son lo terroristas, pero está claro que Irán promueve este tipo de acciones".
El ministro iraní de Exteriores, Alí Akbar Velayati, le replicó desde Ucrania: "Todas esas acusaciones carecen de fundamento. No tenemos nada ver que lo ocurrido".
Hezbolá (Partido de Dios) es una denominación que utilizan los militantes islámicos en el sur de Líbano y también describe, en Irán, a los militantes que respaldan al Gobierno iraní. La prensa israelí apostó ayer por Irak como cerebro. Para respaldar esta tesis, el régimen de Bagdad calificó el ataque de "nuevo éxito de la resistencia".


























































