Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aznar cree que sólo podrá buscarse una solucion al 'caso GAL' si el PSOE asume su responsabilidad

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha manifestado a un dirigente socialista, con el que se ha entrevistado recientemente, que la evolución de los acontecimientos del 'caso GAL' requiere una reflexión política y, en consecuencia una solución política. Aznar está muy. preocupado por la judicialización de la vida política que continúa, pese a su victoria en las urnas, por la exclusiva cesión a los tribunales de la delimitación de las responsabilidades del escándalo. Aznar expresó su asombro a un dirigente socialista que le admitió que en la dirección del PSOE no había habido una reflexión con todas sus consecuencias políticas sobre el escándalo, según fuentes de La Moncloa.

Aznar ha llegado a la conclusión de que la única forma de "pasar página", una expresión que polpularizó durante su campaña electoral, es la asunción de alguna responsabilidad política por el caso GAL, según las fuentes consultadas. El tema ha estado sobre la mesa en algunos de los numerosos encuentros que Aznar ha mantenido en su primer mes y medio de mandato, en el que ha recibido a los dirigentes de prácticamente todas las instituciones políticas de España y de las instituciones sociales más importantes.Ha habido una excepción en esos encuentros, el secretario general del PSOE, Felipe González, con quien sí se reunió dos veces, una en marzo y otra en abril, ésta última acompañado del ex presidente del Gobierno de la UCD, Adolfo Suárez, pero en ambos casos en fechas anteriores a su investidura como jefe del Ejecutivo. Uno de los temas que estuvo sobre la mesa en ambos encuentros fue la conveniencia compartida de que el clima político español se relajara tras las elecciones. Un esfuerzo al que han tratado de contribuir con su actitud pública, desde el pasado marzo, ambos líderes.

Pero aunque Aznar no ha conversado con González en los dos últimos meses, desde que está instalado en La Moncloa sí ha tenido la oportunidad de hablar con políticos próximos al líder socialista. Aznar no ha ocultado a estos interlocutores su preocupación por la judicialización de la vida política española que tanto él como Felipe González soñaron que pudiera rebajarse con el cambio de Gobierno tras las elecciones generales del 3 de marzo. Pero no ha sido así. Esta preocupación de Aznar ha sido compartida por otros dirigentes, incluidos socialistas, con los que se ha reunido este mes y medio.

Primer plano

El arranque del Gobierno Aznar coincidió con la reactivación por la judicatura de la trama verde de los GAL y el encarcelamiento del general de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, y otros tres guardias civiles presuntamente implicados en el caso Lasa-Zabala. Fuentes de La Moncloa manifestaban ayer que los escándalos siguen ocupando el primer plano de la vida política, por encima de las primeras iniciativas que está adoptando el, Gobierno. Desde el Ejecutivo, se manifiesta con preocupación que el esfuerzo por dar confianza a los mercados se ve entorpecido por los escándalos.A Aznar le están llegando mensajes desde los ministerios de Defensa e Interior de la preocupación existente tanto en las Fuerzas Armadas como en las Fuerzas de Seguridad del Estado por el desarrollo de los acontecimientos y está siendo sensible a que sean mandos militares y policiales, fundamentalmente, los que se responsabilicen de los escándalos.Fuentes socialistas consultadas han manifestado su convicción de que Aznar ha llegado a la conclusión de que la única salida es la asunción de responsabilidades políticas. por parte de algún ministro. Aznar sigue sin compartir la tesis del presidente de honor del PP, Manuel Fraga, de que se avance hacia una ley de punto final. Está convencido de que no resolvería el problema.

Las fuentes consultadas aseguran que José María Aznar ha manifestado que si alguien, que desde ámbitos socialistas se interpreta que es José Barrionuevo, asume la responsabilidad política la situación se calmaría tanto por parte de la judicatura como, a otro nivel, desde las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Mensaje envenenado

Este mensaje ha sido recibido con totales reservas desde las filas del PSOE a las que ha llegado. Los socialistas consultados creen que el mensaje es envenenado porque tras la asunción de responsabilidades políticas de Barrionuevo vendría, en cascada, la del ex presidente del Gobierno, Felipe González. Los socialistas recuerdan aún cómo durante la anterior legislatura, el PP activó, en el terreno político, el caso GAL, y temen que esta pudiera ser una reedición.La tesis que maneja Aznar coincide con la que lleva expresando el Partido Nacionalistas Vasco (PNV) prácticamente desde que estalló el escándalo GAL. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, ha sido uno de los interlocutores a los que más tiempo ha dedicado José María Aznar en su ronda con dirigentes políticos.

Arzalluz reconoció a los periodistas al finalizar su encuentro con el presidente del Gobierno que el caso GAL había ocupado una parte importante de la agenda de la reunión.

El martes, José María Aznar también se refirió a esta cuestión, aunque de manera más tangencial, en la reunión que mantuvo en La Moncloa con un grupo de diputados del PP, adscritos a la Comisión de Economía del Congreso. Según el líder del PP, la crisis interna del PSOE se agudizará en la medida en que avancen los procesos judiciales actualmente en curso. Aznar también expresó su preocupación por el último escándalo de financiación ilegal descubierto en Navarra que puede ser antesala de otros. Una preocupación que vive dramáticamente el PSOE en su conjunto.

La preocupación de Aznar por el curso que están tomando los acontecimientos judiciales ya la puso de relieve en la primera rueda de prensa que celebró tras un Consejo de Ministros en La Moncloa, a mediados de mayo. Dijo entonces a los periodistas que deseaba que el caso GAL acabara cuanto antes. Aquella toma de posición marcó un punto de inflexión con la actitud mantenida tanto por él como por su partido en la etapa de oposición en que agitaron con viveza el escándalo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de junio de 1996

Más información

  • El jefe del Gobierno, está "muy preocupado" por la judicialización de la vida política