Un problema de peso

A muchos millones de fumadores, más que las enfermedades cardiovasculares y cáncer que les amenazan por su adicción a la nicotina, -10 millones de muertes en el 2020- les preocupa el ganar peso al dejar de fumar.La auriculoterapia anuncia que quien se someta, a ella no engordará, pero los médicos prefieren ser realistas: advierten a los "enfermos de tabaquismo" que engordarán unos tres kilos cuando dejen de serlo y les ahorran el susto. "El tabaco reduce el apetito pero además acelera el metabolismo de las grasas, así que al abandonarlo se engorda un poco aunque se mantengan los mismos hábitos y se haga ejercicio dice Carlos Jiménez.

Este experto aconseja paciencia y optimismo: se puede volver al peso normal haciendo un poco de dicta, pero sólo al cabo de unos meses. Nada peor que hacer régimen y dejar. de fumar al mismo tiempo.

Más información
Fumar o no fumar, esa es la cuestión

Para los peores momentos, el folleto editado por la Unidad de Tabaquismo del hospital de la Princesa de Madrid aconseja pensar repetidamente en el premio de una salud mucho mejor, y sugiere: "Relájate... respira profundamente... siente como el aire puro y limpio invade tus pulmones... retenlo todo el tiempo que puedas en tu interior... sácalo despacio, concéntrate en lo que estás haciendo". No se trata de un parto, simplemente se trata de pasar el mono de la mejor forma posible.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS