Entre ideología y negocio
Cuba es y se declara comunista bajó el mando de Fidel Castro. Pero Castro no es eterno. Tras su muerte es más que probable que se realice una apertura algo mayor a la economía de mercado. Nuestros miopes gobernantes de centro deberían haber aprendido la lección que la historia nos ha dado en la antigua URSS. Estar ahora en Cuba no significa colaborar con el enemigo, sino apoyar un medio (en el caso de Cuba el turismo) que sirva de apoyo a alternativas políticas más moderadas, como puede ser el socialismo democrático. Y es que el liberalismo no va a llenar las bocas de los cubanos. Cuba no necesita volver a una situación similar a la que dejó Batista. Es un país precioso, con una población sana y culta, ideal para el turismo, similar a España en muchas facetas y que podría seguir nuestros pasos en una transición pacífica, logrando mantener el bienestar (educación y sanidad) compatible con un crecimiento económico representado por el sector terciario. Es posible. No liberemos Cuba a costa de los cubanos.-


























































