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Obiang se atribuye el 99% de los votos

El partido único goza de buena salud en Guinea Ecuatorial. Julio Ndong, ministro del Interior y presidente de la Junta Electoral Nacional (JEN), anunició ayer los primeros resultados de los comicios presidenciales del domingo, boicoteados por la oposición: más del 99% de los votos para el presidente Teodoro Obiang Nguema, en Bata y Malabo, las dos principales ciudades del país. Los 17 años de poder absoluto de Obiang tendrán una prórroga de siete años.

La jornada, preñada de irregularidades y coacciones, provocó leves fisuras en la cúpula del régimen. El ministro de Cultura, Agustín Nsé Nfumu, y el portavoz del Gobierno, Fernando Nvé Ngú, manifestaron en privado a miembros de la oposición su "disgusto" por el nivel de fraude y su malestar, "porque nadie se va a creer estos resultados y se ha perdido una oportunidad para mejorar la imagen de Guinea".

En Malabo, la capital, sobre una participación del 76%, según la JEN, Obiang, candidato del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, obtiene el 99,25% de los votos. En Bata, capital de Río Muni, parte continental de Guinea, se alza con el 99,69%, sobre un 85% de participación.

Todos los partidos de la oposición -salvo el minoritario de Secundino Oyono, único que mantuvo su candidatura- se retiraron por "fraude y coacciones" y pidieron la abstención. Pero la Junta Electoral les prohibió retirarse y ordenó que sus papeletas estuvieran en las mesas. Para la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), expulsada de los comicios por la JEN, "los datos hablan por sí mismos de la magnitud del fraude". Celestino Bakale, miembro de la dirección de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), uno de los partidos que siguen en la POC, dijo que "se ha desaprovechado una oportunidad. Ni ellos mismos se creen la victoria".

Sin colas

Pata observadores independientes, la evidencia del fraude fue la ausencia de colas ante los colegios electorales de la capital, en contraste con las hinchadas cifras oficiales de participación. Mientras que en las municipales de septiembre de 1995 hubo animación y grandes filas de votantes hasta bien entrada la noche, el domingo en la mayoría de las mesas la inactividad era casi total desde antes del mediodía.La cuestión del petróleo empañó la jornada electoral. El ministro de Cultura, Agustín Nsé, había asegurado hace días que "Guinea se convertirá en el Kuwait de África". Pero muchos temen que el petróleo acabe sirviendo para alimentar las arcas de Obiang y de su clan de Mongomo, su tierra natal, que ocupa dos tercios de los puestos del Gobierno y del Ejército. Julio Ndong, ministro del Interior, es uno de los más eficaces miembros del clan.

La compañía Mobil, que ha anunciado que en el segundo semestre del año comenzará a extraer 40.000 barriles de crudo de los yacimientos encontrados en aguas guineanas, se ha convertido en el tesorero del régimen. El propio Obiang ha reconocido que Mobil paga la Embajada de Malabo en Washington: "Todavía no hemos visto nada del dinero del petróleo, así que hemos pedido a la compañía que financie la embajada con las tasas que tendrán que pagar al Tesoro. Más tarde nosotros descontaremos ese dinero de sus tasas".

Miembros de la oposición señalan que en esa financiación se incluyen los emolumentos de Black, Maneforth, Stone and Kelly, una empresa de relaciones públicas estadounidense contratada para mejorar la imagen exterior de Guinea y que, según estas fuentes, ha tenido mucho que ver en la preparación de las elecciones. Pero personas que han estado en contacto con la agencia han señalado su malestar por el desarrollo de unos comicios que "han sobrepasado el nivel de fraude- admisible". "Nunca había visto nada semejante", señaló uno de los observadores electorales estadounidenses llevados a Malabo el domingo para certificar la buena conducta democrática de Obiang.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 1996

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