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Entrevista:Elecciones 3 de marzoManuel Chaves Candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía

"IU no quiere negociar, sólo levanta cortinas de humo"

Es su tercera campaña. En 1990 conservó la mayoría absoluta, cuatro años después la perdió y ahora, pese a las encuestas, se le ve con más gana de batalla que nunca. Manuel Chaves (50 años) hace bandera de la llegada a Andalucía de 20.000 millones por la deuda histórica y asegura que IU no quiere negociar.

En esta campaña, a Manuel Chaves se le ve más seguro y confiado. Él no lo niega. "La campaña no es le ve más ni menos dura que la de l994. ¿Qué es lo que hace que nosotros estemos mejor y no sólo yo como candidato, sino también el partido? En 1994 el partido acababa de salir de una situación traumática, como fue el congreso de Granada, que se celebró en abril, y que todavía no habíamos podido asumir. Esa situación, afortunadamente, ya ha acabado y nos ha permitido estar, subjetivamente, en otra situación distinta, mucho más animados, y al partido, en ir mejores condiciones de preparar la campaña".Pregunta. Podría pensarse que tiene interiorizado que van a perder en Madrid y que eso les obliga a estar con los pies en el suelo.

Respuesta. No, no. La dificultad de la campaña, sobre todo a nivel de las elecciones generales, ha hecho que el partido desarrolle un plus, que sea consciente de estas dificultades, que intente superarlas y, por lo tanto, estamos tratando de llegar más al ciudadano, estamos luchando más.

P. La campaña andaluza está siendo solapada por la nacional. ¿Se arrepiente de haber convocado elecciones a la vez?

R. No, en absoluto. Yo creo que el debate de los temas andaluces está teniendo un lugar prioritario en Andalucía, muy por encima del debate de las generales. No me arrepiento de haber convocado los dos procesos electorales juntos y creo que la coincidencia no ha provocado ninguna preocupación entre los ciudadanos. Lo ilógico hubiera sido que en un plazo de dos meses hubiéramos convocado dos elecciones, eso hubiera sido una invitación a la abstención.

P. Usted está hablando mucho de poder autonómico y de la izquierda. ¿Es un cambio estratégico o una convicción?

R. Es que hay que hacerlo así. Andalucía, más que ninguna otra región de España, necesita políticas de izquierda, las políticas de solidaridad, las que van en contra de las desigualdades, la defensa de un sector público dimensionado que trabaje con el sector privado y, sobre todo, el avance y la continuidad del proceso de transformación de Andalucía.

P. Pero reconocerá que en el caso del PSOE el giro autonomista ha sido espectacular.

R. Eso habrá sorprendido, pero yo, durante la legislatura de 1990 a 1994 y en la última, siempre he puesto como un punto clave en la estrategia del Gobierno la reivindicación de Andalucía. Quizás el tono reivindicativo se nota más porque ha habido algunos problemas muy llamativos, como el de Astilleros, o el de la deuda histórica. Siempre he dicho, que lo mejor para Andalucía será, con cualquier Gobierno, una política de, colaboración, pero nunca esa política de colaboración nos tiene que impedir hacer un planteamiento reivindicativo y enfrentamos al Gobierno que sea cuando se trata de defender los intereses andaluces, que están antes de cualquier otro.

P. Si Arenas gana las elecciones, el grupo socialista ¿votará no en la investidura o se abstendrá?

R. ¡Hombre, eso está por...Yo lo que he dicho es que no voy hacer ningún pacto con nadie para no dejar gobernar a ningún partido. Por eso he dicho que o gobierno yo o gobierna otro.

P. O sea, que no habrá pinza con IU.

R. Exactamente. No voy a cometer la misma irresponsabilidad que han cometido en esta legislatura el PP e IU con un pacto con la única intención de bloquear la acción de Gobierno, porque eso es dañar los intereses de Andalucía. Así que o gobierno yo o gobierna otro. Ahora bien, tengo claro que si se diera el supuesto de que gane el PP, yo nunca voy a votar al PP y creo que eso es entendible.

P. ¿Votaría en contra?

R. Claro. De la misma manera que estoy absolutamente seguro de que si gano yo, que espero ganar, el PP tampoco va a votar mi investidura.

P. ¿Usted se plantea aprobar unos presupuestos este año?

R. La primera tarea que tengo que hacer como presidente será presentar en un mes unos nuevos presupuestos.

P. ¿Cedería la presidencia del Parlamento a la oposición?

R. Si no ganamos por mayoría absoluta, está claro que el presidente del Parlamento va a pertenecer a otro partido.

P. Con un Gobierno central de la misma formación, ¿se gobierna mejor en Andalucía?

R. Estoy convencido de que es mucho mejor. La transformación que ha experimentado la comunidad ha sido, entre otras cosas, porque el Gobierno de la nación se ha volcado en Andalucía utilizando como palanca la Exposición Universal.

P. A la vista de la campaña electoral, ¿no hubiera sido Borrell mejor candidato?

R. Yo veo a Felipe González con mucho ánimo. Creo que es el mejor candidato que tenemos y estoy convencido que el partido ha acertado al designarlo.

P. González ha pedido perdón en público por la corrupción. ¿Usted, como presidente andaluz, también se disculpa de forma tan rotunda por alguna acción de su mandato?

R. Salvo el caso de Juan Guerra, aquí en Andalucía no han habido casos significativos de corrupción. El problema de la corrupción ha afectado a todo el partido y es todo el partido el que debe pedir disculpas y comprometerse para que no vuelva a ocurrir Todos somos conscientes de que el patrimonio ético del partido ha quedado deteriorado y que tenemos que asumir el compromiso de que esto no vuelva a ocurrir. Dicho esto, los casos de corrupción no deben ser una cortina de humo que impida ver la gestión socialista en los últimos años.

P. La regeneración de un partido se hace mejor desde la oposición.

R. Desde el Gobierno. Si hay que tomar medidas de renovación, incorporando a más mujeres o jóvenes en los puestos de responsabilidad del partido, si es necesario hacer una renovación ideológica o plantearse las cuestiones que nos van a afectar a partir del año 2000, eso siempre se hace mucho mejor desde el Gobierno que estando en la oposición. Estar en la oposición significaría que nos encontraremos gobernando a un partido que va en contra de los programas de solidaridad y progreso.

P. ¿Echa de menos el apoyo guerrista?

R. No, entre otras cosas porque creo que tengo ese apoyo. He tenido y tengo mis diferencias con este sector, que son normales en el partido, pero cuento con la lealtad de todos los guerristas al proyecto, al partido y al candidato.

P. ¿De qué se siente más orgulloso en los últimos 18 meses?

R. De haber conseguido comprometer al Gobierno en el reconocimiento y la negociación del pago de la deuda histórica. Me siento orgulloso de que el Mundial de Esquí sea un éxito para Andalucía y Granada, y que nos haya servido de palanca de desarrollo de esa zona; del segundo plan de oportunidades para la mujer; del plan de investigación y me siento orgulloso, sobre todo, porque lo hemos hecho en una situación muy difícil, en la que el Parlamento, más allá de las funciones que le corresponde, por la acción de dos partidos, ha tratado de boicotear al Gobierno.

P. Pero sin el empuje de IU, ¿usted hubiera solicitado la deuda histórica?

R. Eso era una fruta que tenía que caer por su propia madurez. Después de todos los años que hemos tenido de solidaridad por parte del Gobierno de la nación, creo que hacía falta ese plus de solidaridad que representaba la deuda histórica y, hubiera o no acuerdo con IU, era un compromiso que tenía que llevar adelante.

P. ¿Por qué IU plantea como condición para que haya un pacto el que usted no sea el presidente?

R. Eso es simplemente el reflejo de una actitud de no querer llegar a acuerdos con el partido socialista. Por una parte, IU lanza la cortina de humo de que quiere llegar a un acuerdo con el PSOE para impedir el acceso de la derecha al Gobierno, cuando no es creíble porque ha estado pactando con el PP durante los últimos 16 meses y, después, está poniendo condiciones que indican claramente que van a continuar esa estrategia. ¿Cuáles son esas condiciones? La que acaba de mencionar, o que hay que abandonar Maastricht o que hay que cambiar radicalmente el partido socialista... Son el reflejo de que continúan la estrategia de siempre: pactar con la derecha no con el PSOE.

P. Sin Anguita y sin Rejón ¿sería más fácil llegar a un entendimiento con IU?

R. No lo creo. No son problemas de personas, sino de decisiones estratégicas que se adoptan y ahí están las resoluciones del partido comunista y del Consejo Federal de IU. Si se abre la posibilidad de acuerdo, en la que no creo por las actitudes que adopta IU, jamás se me ocurriría en un proceso de negociación plantear problemas de personas. Los problemas de negociación son siempre de contenido. Estoy convencido de que IU no quiere negociar, simplemente levanta cortinas de humo porque quiere lavar sus culpas, y hacer olvidar lo que ha ocurrido en estos 16 meses.

P. ¿Estaría dispuesto a declinar la responsabilidad de formar Gobierno, no como imposición, sino para salvar la legislatura?

R. Un partido que tenga dignidad no puede hacer eso. No puede venir otro partido a decir quién tiene que ser el candidato a la presidencia. Esa exigencia de IU es tan absurda como la que nosotros podemos hacer de que Rejón se vaya a Rusia.

P. ¿Preparado para perder?

R. Sí, pero sobre todo para ganar, porque estoy convencido de que nuestro proyecto convence a los ciudadanos. Ahora, admito la hipótesis de perder si así lo quiere el votante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 1996

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