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Holbrooke advierte en Sarajevo que no hay alternativa al total cumplimiento de Dayton

El plenipotenciario estadounidense para los Balcanes, Richard Holbrooke, arquitecto de los acuerdos de Dayton, dijo ayer en Sarajevo, adonde acudió con urgencia para solventar la crisis, que "no existe alternativa" al pleno cumplimiento de los compromisos alcanzados. "No hay cambios, no hay excepciones" sentenció. "Consideramos que éste es el primer reto serio. Cada una de las partes [serbios, musulmanes y croatas] se declara todavía a favor de su cumplimiento, pero todos discuten el significado de ese cumplimiento. Nosotros estamos aquí para ayudarles".

El problema con el que se topa Holbrooke es complejo. Está el asunto de los militares serbobosnios detenidos. Dos de los cuatro que aún permanecen en poder del Gobierno bosnio -el sábado fueron liberados cuatro soldados- son un general y un coronel, cuya libertad exigen los serbobosnios. Este hecho ha causado una nueva ruptura entre los poderes civil y militar de éstos. El líder político, Radovan Karadzic, ha censurado al jefe del Ejército, Ratko Mladic, por romper los contactos con lfor, la fuerza internacional para la aplicación de los acuerdos de Dayton, suspendidos en represalia por esa detención. El presidente bosnio, Alia Itzetbegovic, no está dispuesto a ceder en este envite y reiteró ayer que no serán liberados hasta que no se establezca su papel en la guerra. Le ampara el Tribunal Internacional de La Haya, que ha pedido que se les retenga mientras establecen si son o no criminales de guerra. "No liberaremos a los criminales de guerra incluso si con ello se pone en peligro el proceso de paz", dijo Izetbegovic, según el diario bosnio Dnevni Avaz.

Holbrooke no puede exigir públicamente la liberación de los militares, pues eso desautorizaría al Tribunal de La Haya, cuya autoridad ya ha sido puesta en duda por Karadzic. Pero sí ha recordado que un aspecto esencial de los acuerdos de Dayton es la libertad de movimientos. Holbrooke dio a entender ayer que algún tipo de compromiso está en marcha, pero declinó dar detalle alguno. Para facilitar su posición negociadora, un alto cargo de EE UU visitó a los militares serbios presos para interesarse por su situación.

En esta gira de urgencia, el emisario estadounidense llegó anoche a Belgrado donde se entrevistó con el presidente serbio, Slobodan Milosevic, con el fin de hallar una solución a la crisis de los detenidos.

La prioridad, sobre todo, es que lfor recupere el contacto con los serbobosnios, es decir, que el general Ratko Mladic retire su orden de suspender los contactos. Para ello, Holbrooke necesita el concurso del presidente Milosevic. Además, está el asunto de la total retirada de la policía serbobosnia de los barrios de Sarajevo (Gbravica, Ilidza, llijas, Hadzici y Vogosca), que el enviado especial europeo, Carl Bildt, retrasó 45 días en contra de la opinión de EE UU.

Holbrooke viajará también a Zagreb para tratar de resolver el segundo gran escollo de la crisis. El diplomático norteamericano reiteró en Sarajevo el apoyo de Washington al plan del mediador europeo para Mostar, Hans. Koshnick: tres distritos croatas, tres musulmanes y uno central mixto. "Apoyamos plenamente su propuesta", dijo. Este apoyo ha sido silenciado por los medios de comunicación croatas, controlados por Franjo Tudjman. Esta unificación es la clave de la pervivencia de la federación croato-musulmana, sobre la que descansan además los acuerdos de Dayton.

El secretario general de la OTAN, Javier Solana, reforzará hoy este apoyo al plan de Koshnick con una visita a Mostar, donde se entrevistará con el mediador europeo. Ifor, por razones de seguridad, ha preparado el encuentro en el sector musulmán y no en el hotel Ero, sede de la administración de la Unión Europea, que se halla en el croata.

El plan, pese a la presión norteamericana y europea, es de complicada aplicación. El alcalde del Mostar oeste (croata), Mijo Brajkovic, considerado un nacionalista radical y muñidor de la protesta espontánea del miércoles, se mostró dispuesto ayer a "negociar para encontrar una nueva solución".

Italia, ausente en casi todo el conflicto, ha decidido ahora efectuar su pequeña contribución. Esta semana enviará a Mostar a un alto diplomático para ayudar a encontrar una solución. Roma preside este semestre la Unión Europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de febrero de 1996

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