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El gran humanista Néstor Luján muere en Barcelona a los 73 años

El periodista, crítico y escritor inició la aventura de la novela a los 65 años

Néstor Luján (Mataró, 1922) falleció ayer en Barcelona a consecuencia de un cáncer de laringe que le fue diagnosticado el pasado noviembre. Hoy hace una semana recibió, en el hospital Clínico, donde se hallaba ingresado, la noticia de que su novela Fantasmes del Trianon había obtenido el Premio Sant Jordi. Periodista, crítico, gastrónomo gran especialista en los siglos XVIII y XVIII, a los 65 años se embarcó en la aventura de la novela.

Cosmopolita, de vasta cultura, gran conversador, amigo extraordinario de sus amigos, Néstor Luján encarna la figura perfecta del humanista. Practicó desde la crítica de arte, hasta la narrativa, la historia, la gastronomía o la tauromaquia. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona y empezó a trabajar como periodista en Alerta y, tras recorrer diversos medios, fue director de Destino. Sin perder la sonrisa, logró acumular un intenso historial de transgresiones: once expedientes administrativos y una condena a prisión por propaganda ilegal. Lo de Destino acabó como el rosario de la aurora y Luján la abandonó en 1975, poco antes de que entrara Baltasar Porcel.Luján emprendió a partir de entonces una etapa radicalmente diferente: dirigió la revista Historia y vida y, sobre todo, empezó a trabajar por su cuenta, colaborando en diversas publicaciones. En el verano de 1986, dio otro enorme salto en su trayectoria profesional: se fue de vacaciones con varios libros en la maleta, le aburrieron y decidió escribir su propia novela sobre un tema que le entusiasmaba, el asesinato del conde de Villamediana en 1622. Tras 45 años de profesión y, como decía él, sin haber escrito siquiera un cuento, descubrió que lo que más le divertía era escribir novelas.Y no sólo eso, esta primera obra narrativa, Decidnos, ¿quién mató al conde?, ganó en 1987 el Premio Plaza & Janés. Y desde entonces ha seguido publicando indistintamente en castellano y catalán: Por ver mi estrella María, Casanova o la incapacitat de perversió, La puerta del oro, A Mayerling una nit, La folla jornada, La Rambla hace bajada, que ganó el Premio Ramón Llull en 1994...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de diciembre de 1995