Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EN RUSIA

Detenida tres horas la corresponsal de EL PAÍS

El colegio electoral de la nueva nomenklatura rusa gozó ayer de un régimen de privilegio que se tradujo en una violación de la ley que garantiza el seguimiento de las elecciones por observadores y periodistas. El resultado fue que los servicios de seguridad de tuvieron durante tres horas a esta corresponsal, a la que impidieron la entrada en el colegio electoral 2702, donde debían depositar su voto, entre otros, el jefe del Gobierno, Víktor Chernomirdin; el ministro de Defensa, Pável Grachov; el primer guardaespaldas de Rusia, Alexandr Korzhakov, jefe de la guardia presidencial; y la esposa del presidente Borís Yeltsin, Naína.A las ocho de la mañana llegué al barrio residencial de Krilátskoye, en la periferia de Moscú, para hacer un reportaje sobre cómo votaban los vecinos de Yeltsin. Tenía la acreditación especial para cubrir las elecciones emitida por la Comisión Electoral Central, pero fui retenida contra mi voluntad en una comisaria más de tres horas por querer ejercer mi derecho en él colegio mencionado. Este se halla cerca del sólido edificio donde viven Yeltsin y algunos de sus allegados.

Amenaza de expulsión

Cuando intenté entrar en el recinto electoral, un individuo que no exhibió documentación alguna me impidió el paso, me arrebató mi acreditación, se jactó de poder expulsarme del país en 24 horas e hizo comentarios ofensivos. El individuo me invitó a esperar, y mi bolso y ropa fueron registrados por un funcionario con un detector de metales, dentro de un autobús.Mientras esperaba, conversé con Korzhakov cuando éste volvía de votar junto con su esposa. Se mostró amable en una charla protocolaria. Cuando el primer guardaespaldas de Rusia se había alejado unos 25 metros, dos policías me alzaron en vilo sin darme explicaciones y me trasladaron a la comisaría en un furgón.

Los policías dijeron actuar por orden del Servicio Federal de Seguridad (SFS), heredero del KGB. Después de tres horas pude abandonar la comisaría gracias a las gestiones de la Embajada española, algunos de cuyos funcionarios se desplazaron al centro policial. También protestó formalmente la delegación española que observa el desarrollo de los comicios.

La acreditación fue devuelta a última hora del día. Un portavoz del Ministerio de Exteriores informó a EL PAÍS que, al margen de las normas divulgadas que contemplan el acceso a todos los colegios, el servicio de protocolo del presidente confeccionó una lista de periodistas con acceso al colegio 2702.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de diciembre de 1995