Reivindicaciones ficción
Las reivindicaciones más jaleadas de la sociedad actual parecen rodajes de película. A veces son ambiguas, o se basan en mentiras descaradas, y suelen reclamar soluciones de chicha y nabo que obstruyan el tratamiento de los problemas serios.El manifestante posmoderno cada vez conoce y explica peor el tema por el que se manifiesta y, algunos portadores de la pancarta no saben ni qué quieren decir las iniciales de metro y medio que pasean y esgrimen.
No hay que confundir: por supuesto que para gritar contra un cierre no hace falta tener ni remota idea de los enjuagues de banqueros y ministros que están degollando la empresa, el sector, el caladero o la salud de las personas. Del poder hay que defenderse sin más detalles. Lo ridículo es que las manifestaciones contra el espíritu santo las monte el Papa.
Lo bueno de aquella lucha de clases que había es que con pedir trabajo y justicia tenías toda la razón del mundo. Ahora, la complejidad de los estamentos en lucha, las reivindicaciones caracteriales, la abundancia de privilegiados entre los que gritan como damnificados, el desprecio por las causas del problema y el cinismo de los impulsivos que les permite denunciar como maniobra ajena cualquier torpeza propia han convertido la mismísima protesta contra el magnetismo en una tarjeta magnética más.
Mientras la sociología ya no informa más que del gasto en flores o discos, la gran lucha, Ia importante, la secular, por la liberación del hombre en sociedad, está enterrada.
Una serie de discjockeys y artistas del teclado videoelectrónico nos venden planetarios enteros de reivindicaciones basura.-
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
La ‘rave’ del pantano del Cenajo de Albacete amenaza con durar hasta el día de Reyes
Will Smith, demandado por un violinista de su última gira por presunto acoso sexual y despido injustificado
La policía de Indonesia investiga si hubo negligencia en naufragio de barco con españoles
La borrasca ‘Francis’ dejará lluvias y nevadas en la Península durante el fin de semana
Lo más visto
- El vestido de Cristina Pedroche en las Campanadas 2025: un traje hecho con sus anteriores estilismos y en recuerdo a las personas con cáncer
- Campanadas 2025, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
- Al menos 40 muertos por un incendio en el bar de una estación de esquí en Suiza
- Nuevas reglas de tráfico para 2026: los conductores que no señalicen con la baliza V16 serán multados
- Los cuatro puentes largos que hay en 2026 y el resto de festivos del calendario laboral




























































