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Crítica:ROCK
Crítica

Fresca rebeldía

Graciosos, deslenguados e incapaces de renunciar a la retranca, Heredeiros da Crus ofreció en su primera visita a Madrid una actuación festiva, en la que la juerga total se combinó con la electricidad de un rock primitivo, de ribetes punkis e intensiones subversivas, en la medida en que tiran contra todo lo correcto.Hicieron gala de unas pintas, cuando menos, heterodoxas, sobre todo los calzoncillos del guitarra Toñito y el paquete postizo del cantante Maneiro, y de las buenas maneras musicales de un guitarra tosco, pero efectivo: Tuchiño. En cuanto a las canciones de su primer disco, A cuadrilla de Pepa a Loba, cierto es que jamás aspirarán. al Graminy, pero da lo mismo, porque sería un desperdicio tratar de refinarlas y hacerlas pasar por el tubo de la normalidad. Se travistieron, imitaron a Pimpinela, arrojaron maíz crudo al respetable y terminaron fumigándole, como si de malas hierbas se tratase.

Heredeiros de Crus

Javier Maneiro (voz), Antonio N. yAntonio A. (guitarras), Fran Velo (bajo) y Beni (batería). Sala El Sol. 600 pesetas. Miércoles 15 de noviembre.

A base de descaro, cierto es que estos jalejos llegarán, por lo menos, tan lejos como Siniestro Total y sus huestes. Ya lo dijo Antón Reixa en una ocasión: Galicia siempre es sitio distinto. Afortunadamente.

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