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Andalucía, Cataluña y Valencia, las más beneficiadas

La decisión de adoptar el sistema de participación autonómica en el 15% del IRPF es sólo política, ya que el modelo garantiza que ninguna comunidad pierda dinero aunque la recaudación en su territorio sea inferior a lo previsto. Pese a que Andalucía se opuso ayer a aplicar el modelo en 1996, es la que más se beneficia de la cesión en 1994 (declaraciones presentadas en junio de 1995), seguida de Cataluña y Valencia. Son comunidades que reciben muchos fondos del Estado por ser más pobres -caso de Andalucía- o son más ricas que las demás. Cuanto mayores son estas cantidades mas fácilmente se llega al límite máximo previsto en el sistema para premiar el esfuerzo fiscal sin excesos. Hay también un límite mínimo para que ninguna pierda ni una sola peseta respecto de lo que percibiría del Estado en el caso de no aplicar la cesión del IRPF.

Lo ocurrido en 1994 en Andalucía -cifras provisionales- puede ser un ejemplo de cómo funciona el sistema. Como todas, Andalucía percibe de la Administración central una cantidad de dinero al año para afrontar sus gastos. Es lo que se denomina participación en los ingresos del Estado, que se ha dividido en dos tramos: uno es el que corresponde al 15% de la cuota líquida del IRPF (impuesto sobre la renta sin descontar deducciones ni retenciones) y, el otro, todo lo demás.

El primer tramo se calculó para 1994 en 73.297 millones de pesetas (15% del IRPF) para Andalucía. Lo realmente obtenido por esta comunidad en ese año han sido 76.564 millones. La diferencia -3.266 millones- no va a parar toda a Andalucía sino que, al ser positiva, obtiene 3.182 millones de pesetas. Esta cantidad es el 0.50% de toda la financiación que percibe Andalucía -los dos tramos, incluida la recaudación por tasas y los tributos cedidos- sin contar el Fondo de Compensación Interterritorial (FCI).

Todas ganan

Si, como ha sucedido en Asturias y Cantabria, la recaudación por IRPF ha sido inferior a la estimada, el resultado es que no sólo no pierden sino que también ganan algo. El modelo establece, para las que recauden menos, que perciban el 0,25% sobre toda la financiación obtenida por estas comunidades, con excepción del FCI. Para 1095 y 1996 el límite máximo es del 2% y el mínimo, del 0,5%; es decir, más beneficioso para las autonomías que el que ha operado durante 1994.Tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera de ayer, Andalucía y Castilla-La Mancha han rechazado la cesión del IRPF para 1996, aunque están en él en 1994 y 1995. Extremadura no lo aceptó desde el primer momento y tampoco lo aplicará en 1996, mientras que Castilla y León y Galicia tampoco lo tienen para los dos primeros años y está por ver si lo aplican en 1996. Las comisiones mixtas entre Hacienda y cada comunidad autónoma tomarán una decisión al respecto en el caso de que el Parlamento dé validez legal a la prórroga del sistema.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1995