Muere Per-Jakez Hélias, el más destacado autor bretón

La crítica le considera como el embajador de la cultura de su región

"Cuando escribí El caballo del orgullo lo hice a partir de testimonios y recuerdos, dichos en bretón pero que yo tuve que traducir al francés porque un libro en bretón no habría tenido suficientes lectores". Ese era el dilema con el que tuvo que enfrentarse Per-Jakez Hélias, el más conocido de los autores bretones, fallecido el domingo en su domicilio de Qumper.Per-Jakez Hélias había nacido en 1914 en Pouldreuzic. Hijo de campesinos pobres, acompaña a su abuelo en su peregrinar de pueblo en pueblo como contador de historias. :"Cuando fui a la escuela mi primera sorpresa fue descubrir que los relatos de mi abuelo no figuraban en el programa", explicaría luego el escritor. Y si los cuentos populares eran marginados, también lo era la lengua bretona, prohibida en todos los centros escolares y objeto de especial persecución: "No es exagerado comparar la situación de los bretones de entonces con la que hoy sufren los trabajadores inmigrados".

Antes del éxito enorme -dos millones de ejemplares vendidos- de El caballo del orgullo, que los militantes de la causa bretona criticaron por haber aparecido en francés, Per-Jakez Hélias había escrito unos 70 libros en bretón, realizado numerosos programas de radio, también en bretón y publicado artículos semanales en Ouest France en los que explicaba los orígenes de la cultura de su país. Armado de un magnetófono, recorrió todas las granjas de la región, entrevistando a esos campesinos, a menudo analfabetos, pero que conservaban viva una tradición oral despreciada por la cultura oficial francesa.

Mundo de la burguesía

Autor de novelas, relatos cortos, ensayos, teatro y poesía, el escritor había reconciliado a sus compatriotas bretones con su historia y su cultura, les había devuelto el orgullo que las instituciones republicanas, -escuela, administración y, ejército, muy especialmente- les negaban. El propio escritor, para evocar el poder de integración y coacción de las mismas, recordaba su ingreso en el instituto de Rennes como "mi entrada, en el mundo de la burguesía".Aunque desde 1974 sus otros libros también han conocí do importantes tiradas -La nuit singuliere o L'Herbe d'or por ejemplo- Le cheval d'orgueil es el único que ha conocido una difusión internacional y ha sido traducido a más de diez idiomas.

El director francés Claude Chabrol lo llevó al cine con escasa fortuna aunque contribuyó a popularizar una imagen distinta de la Bretaña que, de la mano del escritor, dejó de ser un decorado marino de acantilados dramáticos para ser un universo, entre mágico y muy terrestre, de campesinos pobres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de agosto de 1995.