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Un experto en la saga artúrica dice haber encontrado el Santo Grial

Graham Pffillips publica esta semana un libro sobre el hallazgo

Un experto en la saga artúrica ha descubierto lo que puede ser el auténtico Santo Grial, el cáliz que el mundo medieval creía que había sido utilizado para recoger la sangre de Cristo inmediatamente después de la crucifixión. El extraordinario descu brimiento ha salido a la luz tras siete años de investigaciones del británico Graham Phillips, un psicólogo afincado en Coventry (en el centro de Inglaterra). Aunque es casi seguro que el descubrimiento va a ser recibido con escepticismo por el mundo académico, Phillips dice que tiene pruebas.

El historiador publica esta semana un libro, In search of the Holy Grail, que explica todo el proceso de sus indagaciones y aporta un considerable conjunto de documentos que relacionan el hallazgo -una pequeña copa probablemente de época romana- con la leyenda del Grial."Durante siete años he hecho intensas investigaciones", dice Graham Phillips, "he analizado miles de documentos y textos, y visitado cientos de sitios arqueológicos en Gran Bretaña y Europa. Pero también he tenido muy buena suerte", admite. "Creo que mis descubrimientos echan nueva luz sobre la leyenda del Grial".

En los romances medievales del rey Arturo, el Santo Grial era el cáliz utilizado por el hombre que enterré a Jesús -José de Arimatea- para recoger la sangre de Cristo. Según la leyenda, la más sagrada de las reliquias -presuntamente dotada- de gran espiritualidad y de un inmenso poder soIbrenatural- fue trasladada después a Gran Bretaña por la familia o los descendientes de José. La búsqueda del Grial era uno de los temas centrales de los romances artúricos medievales.

Saga familiar

Graham Phillips siguió la pista (le la historia del Grial a través (le una familia en la que, desde el siglo XIII, hay múltiples referencias al objeto y numerosos miembros obsesionados con el misterioso Grial.Uno de ellos, el historiador Thomas Wright, habría escondido la copa, en el siglo XIX, en una pequeña cámara secreta en la base de la estatua de un águila de piedra hecha a propósito en una cueva artificial en Hawkstone Park, a 24 kilómetros al noreste del castillo de Whittington. Al final de la publicación de su poema épico sobre los antepasados de su mujer y el Grial añadió 14 misteriosas palabras (en inglés, naturalmente) y 24 cifras romanas igualmente misteriosas.

El nieto de la mujer de Thomas Wright, un hombre llamado Walter Langham, debió conseguir descifrar el código porque en 1920 rompió la base de la estatua del águila y recuperó la reliquia del Grial. El hecho del descubrimiento de "una copa" en la base de la estatua fue publicado en 1934 en una guía de rutas titulada Shropshire Rambles (aunque no menciona cómo Langham dio con ella ni su trascendencia).

Graham Phillips empezó a seguir la pista de la copa que Langham había encontrado dentro de la base del águila de piedra. Consiguió dar con la bisnieta de Langham -una diseñadora gráfica de 24 años llamada Victoria Palmer- que vive en Rugby, Warwickshire. Palmer confirmó que su bisabuelo había encontrado la copa en la base de la estatua. Y lo que es más importante, reveló que había heredado la copa y que todavía la conserva.

Sin embargo, Victoria Palmer no tenía ni idea de la trascendencia de su relación con la saga del Grial. Quedó completamente sorprendida por la noticia. "Mi bisabuelo quería que permaneciese en la familia pero, que yo sepa, nunca dijo por qué", comentó.

La copa no mide más de seis centímetros, está hecha de una piedra semipreciosa -onice verde- y, según los arqueólogos es muy posible que date de la época romana. De momento, sigue siendo un misterio si la reliquia es el Grial histórico descubierto en tierra santa por la emperatriz romana Helena en el 327 después de Jesucristo o si es una réplica o sustituto de la época medieval, Tudor o victoriana.

Copyright: The Independent / EL PAÍS

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de agosto de 1995