Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La 'Cleopatra', de Mankiewicz, por primera vez en versión íntegra

Uno de los conflictos más célebres de la historia del cine entre un director y un productor sale a la luz: el surgido entre Joseph Leo Mankiewicz, el gran realizador y director de teatro estadounidense, y Darryl Zanuck, el entonces director de la Fox. La ocasión se presenta por sí sola: la proyección, tras más de 30 años, de la versión integral de Cleopatra. La película, estrenada en 1963, resultó no sólo una de las más caras (unos 44 millones de dólares), sino de las más largas de las realizadas hasta entonces.

A pesar de ello, el público sólo conocía la versión de 3 horas y 40 minutos. Desde entonces, en los diversos festivales se habían proyectado nuevas Cleopatras con minutos añadidos encontrados en los rincones más inéditos. La versión presentada ahora en los cines Action de Montmartre (París), hasta el final de verano, se extiende a 4 horas y 28 minutos. Por su duración es posible verla en varias sesiones. En ella se manifiestan de forma más clara las pretensiones del director antes de comenzar el rodaje.

Una odisea

Mankiewicz había retomado Cleopatra, comenzada en Londres por Rouben Mamoulian, uno de los directores más dotados de Hollywood, quien vio ahí el final de su carrera. Dejaron de rodar en Londres y se fueron a Roma; los actores Stephen Boyd y Peter Finch fueron sustituidos por Richard Burton y Rex Harrison. Aceptó la oferta de la Fox por el salario y se preparó para filmar rápido, pero se apasionó con los personajes de Cleopatra y Marco Antonio, y el giro fue radical.Todo el mundo lo sabía. Mankiewicz había filmado y escrito el guión en condiciones contrarias a su voluntad. Se empezó a rodar sin que los decorados y el guión -en el que colaboraban más de 10 personas, entre ellas Lawrence Durrell- estuviera acabado. Trabajaba durante la noche en escenas que sabía muy, largas y que no tenía tiempo de reducir; el día era para el rodaje. Fue un año apretado, que le menguó la salud, lleno de problemas e incluso escándalos como el provocado por la revelación de la relación entre Taylor y Burton. Sin embargo, siempre, desde la primera proyección privada, en 1962, se había negado a reconocer que su película había sido mutilada.

La nueva versión, más fiel a la personalidad del director que a la del productor, añade las escenas más íntimas recortadas porque Zanuck las consideró "faltas de fuerza". Escenas de amor entre Cleopatra y Marco Antonio u otras en las que Cleopatra muestra su superioridad y trato displicente hacia Marco Antonio. El productor de la Fox había quedado sumamente decepcionado y decidió rehacer y recortar en sucesivas ocasiones el montaje inicial. La espectacularidad y grandiosidad que se esperaba en Hollywood habían sido sustituidas por la visión personal de un hombre de teatro como fue Mankiewicz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de julio de 1995